Foto: Promocional. El apartado musical del Otoño Cultural CajaCanarias 2016 prosigue el próximo viernes, 4 de noviembre (20:00 horas), con la actuación que tendrá lugar en el Espacio Cultural de Santa Cruz de Tenerife a cargo del saxofonista tinerfeño Kike Perdomo y la Big Band de Canarias. Las entradas para asistir a este concierto se encuentran a la venta a través de www.entrees.es, así como podrán adquirirse en la propia taquilla del Espacio Cultural capitalino, a partir de una hora antes del comienzo, al precio de 12 euros (menores de 26 años, precio especial de 6 euros exclusivo en taquilla).

El saxofonista de jazz Kike Perdomo, nacido en Santa Cruz de Tenerife, estudió en el Conservatorio Superior de su ciudad natal y en la escuela de Luis Vecchio. Tras mudarse a Estados Unidos y completar sus estudios en El Berklee College of Music, comenzó su carrera profesional en 1989. En esta nueva cita dentro del Otoño Cultural CajaCanarias actuará junto a la Big Band de Canarias, con el objetivo principal de presentar su último trabajo discográfico, grabado en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife el pasado mes de marzo de 2016 y que lleva por título «Hangin´Out».

Los temas son arreglos sobre composiciones originales extraídas de diferentes discos de Kike Perdomo, y han sido adaptados para la Big Band, teniendo al saxofonista tinerfeño y a su quinteto como solista principal en los temas. Los arreglos y la dirección musical corren a cargo de Soren Moller, pianista y compositor danés licenciado en la Manhattan School of Music, con el que Kike mantiene una amistad fruto de las estancias de ambos en Nueva York.

Por su parte, la Big Band de Canarias es una formación muy especial, y dicha particularidad le viene avanzada desde su propio nombre, me explico:

Resulta peculiar el que sea una ‘Big Band’, y aún más “de Canarias”.

En los tiempos que corren, un grupo formado por 17 músicos es cuando menos poco habitual. Máxime si se tiene en cuenta que la época dorada de este tipo de formaciones pasó a mejor vida hace más de 70 años. No me detendré a hacer un recorrido histórico con el que analice las causas del porqué de la desaparición paulatina de lo que en su tiempo fue el “sumun” del espectáculo, pero si es conveniente tener en cuenta que hoy por hoy mover una BIG BAND es una labor además de infrecuente, arriesgada, pero no por todo ello deja de ser enormemente atractiva.

Sorprendente es pues que un “dinosaurio” como éste (una big band) desee ser resucitado y expuesto al público por Kike Perdomo  y Yul Ballesteros , pero así es.

Banner_Cancionaquemarropa