Foto: Promocional. Ya tenemos los primeros y pequeños pasos de Berta Moreno. La saxofonista tenor madrileña presenta ‘Little Steps’ con una gran compañía. “Grabado de un tirón, en 8 horas”, según sus propias palabras, ‘Little Steps’ representa un buen bautismo de fuego. Autoproducido, Berta ha logrado aunar a Steve Wilson, al saxo soprano y alto, Troy Roberts, al tenor y soprano, Manuel Valera al piano, a Maksim Perepelica, al contrabajo y David Hardy a la batería.

Desde J.G.Power -canción dedicada a Jimmy Greene– a Option A, New York vive en cada tema. En su portada, la contraportada y por supuesto en la música, la madrileña se impregna de los rascacielos, de los taxis amarillos y del poder del club de la City. Con ustedes, y sin más dilación, Berta Moreno y sus pequeños pasos.

-¿Cómo comenzó en la música? ¿Se acuerda quién le puso un saxo por primera vez en las manos?

Berta Moreno: Mi historia sobre el comienzo es peculiar. Aunque nunca he sido una persona religiosa, de pequeñita iba a un colegio de monjas donde teníamos una hora de misa a la semana. Algunas chicas tocaban la guitarra y cuando ensayaban perdían algunas clases, así que pensé que era genial poder saltarme alguna clase que otra… Pregunté a una de las chicas qué debía hacer para entrar en el grupo de guitarras y en 5 minutos me dijo: “ Esto es LA, esto RE y este otro acorde MI. Mueve la mano derecha con este ritmo y estás lista” Así que ¡Eso hice! Practiqué mucho y en una semana comencé con la guitarra y de ahí todo fue un poco fluyendo hasta hoy en día pasando por el chelo, el contrabajo y el clarinete hasta que por fin tuve la oportunidad de coger el saxo. El saxo me lo puse yo misma en las manos por primera vez. Después de muchos años esperando decidí que no aguantaba más y me compré un saxo chino de segunda mano malísimo. Me costó 300€ que era todo lo que tenía ahorrado. La llave de la octava me subía una octava y media. ¡Horrible! Pero fue sin duda la mejor compra de mi vida.

– Tiene retoño nuevo, ‘Little Steps’. Preséntenos el nuevo disco

B.M.:   Sí. Mi primer disco ya está a la venta. Se llama “Little Steps” que significa “pequeños pasos” y es una recopilación de 8 temas originales que cuentan un poco la historia de todo el camino recorrido desde que salí de Madrid en 2010 hasta llegar aquí a Nueva York en busca del sueño de ser saxofonista de jazz y tocar en la Gran Manzana. Cada canción es una pequeña historia, aventura o moraleja aprendida durante estos años. Musicalmente es un disco arraigado en la tradición del jazz con un toque personal y un poco más moderno y una exploración del uso del blues sobre armonías más complejas. El blues es el nexo de unión de todos los temas del disco. Es un disco muy alegre, música con swing para sonreír a la vida.

 – ¿Es un pequeño paso para su carrera? ¿Tiene algo que ver con una contraposición al “coltraniano” Giant Steps?

B.M.: Digamos que es un gran paso personal y profesional, pero que ha sido posible sólo como resultado de muchos pasos pequeños. Es sin duda mi carta de presentación como artista en este momento, y un trabajo muy personal que he cuidado al detalle.

En cuanto a Coltrane y su famoso “Giant Steps”, pues ya que lo preguntas te cuento como anécdota que sí. Coltrane es uno de los músicos a los que más respeto y admiro. Cuando estudiaba jazz en Holanda había entre los estudiantes una obsesión general por tocar “Giant Steps” en cualquier sitio, jam, clase… y si no tocabas Giant Steps no eras “guay”. La situación empezó a molestarme un poco porque Coltrane es muchísimo más que eso. Un día en casa cogí el saxo y le pedí a Maksim (contrabajista y co-productor del disco) que tocara conmigo Giant Steps, y me puse a tocar una melodía alternativa usando cromatismos con el mismo ritmo que la melodía original de Coltrane y lo llamé “Little Steps”

Lo que al principio comenzó como una broma, al final fue una idea que compositivamente fue evolucionando y se transformó en algo más personal y espiritual que acabó siendo el tema que da nombre a mi primer disco. Y la verdad que ahora no tiene nada que ver con Coltrane y su famoso tema en absoluto.

 – Nació en Madrid ¿Qué le hizo cambiar la Puerta de Alcalá por la Estatua de la Libertad?

– B.M.: Como he dicho antes, el sueño de tocar en Nueva York, poder ver a mis ídolos cada día tocando en directo, conocerles, hablar con ellos… y estar rodeada de millones de músicos de jazz con el mismo sueño y ganas de luchar que yo. Es muy inspirador. Dicho esto, echo de menos Madrid y España muchísimo especialmente a mis amigos cercanos y mi familia. Es duro estar tan lejos y Nueva York es una ciudad donde puedes sentirte muy solo bastante a menudo.

– Tenemos entendido que también toca el clarinete ¿Se ve realizando un disco parecido a Little Steps a clarinete?

B.M.: Sí, estudié clarinete durante 10 años en el Conservatorio. Sigo tocando para doblar en Big Bands y orquestas, y de vez en cuando colaboro con algún proyecto en el que me piden que toque el clarinete. Hace unos meses por ejemplo grabé para una de las bandas con las que toco aquí en Nueva York “Blue Dahlia”. Sin embargo, no creo que hiciera un proyecto propio con el clarinete. Simplemente he encontrado mi voz en el saxo tenor y es así como puedo expresarme y comunicarme mejor. El sonido que sale de mi saxo soy yo 100% , así es como suena Berta Moreno.

 

– Elija dos canciones para que escuchemos en el programa de radio, una suya y otra de otro saxofonista clásico del jazz

B.M.: Pues elijo “Computer G” del disco “Black Hope” de Kenny Garrett por combinar dos de mis saxofonistas favoritos: Kenny y Joe Henderson, la manera en que intercambian 8’s y 4’s al final es sublime!! Y de mi disco elijo “J.G. Power” ya que es uno de los dos temas donde tocamos con el sexteto completo incluyendo a Steve y Troy.

¿Saxofonistas? ¡Buff! muchísimos. La verdad es que he aprendido a valorar a cada músico porque cada uno tiene algo personal y específico. Pero si tengo que nombrar a mis favoritos: John Coltrane, Wayne Shorter, Joe Henderson, Kenny Garrett y Chris Potter. Estos son los que me inspiran de una forma más intensa y especial.

– Qué estupenda selección de músicos, ¿Cómo fue el periodo de reclutamiento? ¿Los conoció personalmente en sesiones en directo o fueron directamente a grabar?

-B.M.: Me siento muy afortunada de poder contar con músicos tan increíbles y con tantísima experiencia. El disco lo grabamos en un solo día, ¡8 horas del tirón! Son todo primeras y segundas tomas. Tuve la inmensa suerte de poder tocar varios conciertos en directo con todos los músicos antes de ir al estudio, y eso nos sirvió de ensayo.

A Maksim Perepelica le conocí hace ya más de 6 años en Holanda, estudiábamos juntos y bueno, digamos que a parte de mi compañero de faenas musicales, es mi compañero de vida. Es un contrabajista fabuloso y un músico increíble con la mente muy abierta y que se ha dejado la piel en este proyecto tanto como yo. A David Hardy (batería) le conocí cuando llegué a Nueva York hace ya 2 años en una jam session y me gustó mucho su sonido, además tuvo muy buena química con Maksim. Le llamé una vez para probar y se quedó con nosotros. Manuel Valera, es uno de los pianistas más completos y potentes ahora mismo en Nueva York, nominado al Grammy por su álbum “New Cuban Express” (2012).

No le conocía personalmente pero quería tocar con él, así que le escribí un email y fui a Smalls después de uno de sus conciertos para presentarme y conocerle, desde entonces toca en mi grupo (siempre que está libre). A Troy Roberts (saxo), lo conocí cuando le llamé para una clase particular. Es un músico increíble también con nominación al Grammy y varios premios a la espalda. Es además una persona muy sencilla y cercana. Hubo muy buen rollo y quiso colaborar con el proyecto de inmediato.

Steve Wilson (saxo) ¿Qué puedo decir? Es uno de los saxofonista más reconocidos a nivel internacional. Ha tocado con TODO el mundo, desde Chick Corea, Christian McBride, Maria Schneider, Joe Henderson, Dave Holland, Kenny Barron, Ron Carter… ¡Es único y especial! Fue uno de mis profesores en City College, y una de las personas que más me ha apoyado y ha creído en mí desde que llegué a Nueva York, y al que considero uno de mis mejores amigos ¡Viene mucho por casa a cenar, le encanta la tortilla española, las empanadas y el queso manchego con membrillo! ¡Es genial!

 – Háblenos de saxos ¿Cuáles son sus favoritos? ¿A quién profesa más devoción?

Berta Moreno: ¡Buff! muchísimos. La verdad es que he aprendido a valorar a cada músico porque cada uno tiene algo personal y específico. Pero si tengo que nombrar a mis favoritos: John Coltrane, Wayne Shorter, Joe Henderson, Kenny Garrett y Chris Potter. Estos son los que me inspiran de una forma más intensa y especial.

– ¿Tiene pensado una gira para presentar el disco por el mundo? ¿Y en España?

– B.M.: En mi pensamiento está ¡Por supuesto! Estoy ahora mismo trabajando en ello, en especial para presentarlo primero por España. Pero sí me gustaría ampliar horizontes y viajar por el mundo.

 – En la primera canción, J.G. Power, ¿Quién o Qué es J.G.?

– Berta Moreno: Jimmy Greene. Es un tema dedicado a este gran saxofonista de jazz y está inspirado en su tema “Power” incluído en su disco “Forever” (Criss Cross 2004) Jimmy fue el culpable de que al final me aventurara a venir a Nueva York. Hablando por email, me dijo que había entrado en mi página web y le gustaba mi enfoque y estilo, y me invitó a venir a Estados Unidos a estudiar con él en la Universidad de Connecticut. Al final me vine a Nueva York para estudiar en City College, pero sus palabras de apoyo y confianza fueron sin duda las que me dieron el valor que necesitaba para lanzarme al vacío y probar suerte al otro lado del charco.

– En el grupo tres saxos, dos tenores, un alto y tanto Steve como Troy tocan el soprano en algunos de los pasajes ¿Tuvo la tentación de componer también para un trompetista?

B.M.: La verdad es que no, aunque me encanta la trompeta. De hecho, los 8 temas estaban compuestos en un principio para cuarteto para un solo saxo tenor. Cuando empecé a subirme a los escenarios para tocar mis composiciones me forcé a tocar a cuarteto para desarrollarme al máximo como líder. Pensé que si tenía a otro instrumento melódico conmigo quizás iba delegar un poco la responsabilidad de decidir y guiar al grupo yo sola… Después de un par de años me sentí preparada para añadir a alguien más a mi lado, y la idea de añadir otro saxofón fue un poco por el deseo de grabar el disco con Steve Wilson y Troy Roberts en particular. Las voces están escritas con Steve y Troy en mente.

 – 8 canciones originales ¿Tuvo la tentación de hacer un cover o era importante que fuese su carta de presentación como compositora también?

B.M.: La verdad es que no pensé en hacer un cover o arreglo de algún standard porque el disco cuenta una historia muy personal y no vi la manera de combinarlo de una forma orgánica con un cover…

 – Especialmente, ¿Cómo llegó a la música de Steve Wilson, músico debilidad de nuestro espacio?

B.M.: Llegar a la música de Steve es fácil, ya que ha tocado y toca con casi todo el mundo. Es bien fácil escuchar un disco de algún músico tan reconocido como Chick Corea o Dave Holland y ver el nombre de Steve en los créditos. Por alguna extraña razón hace años llegaron a mis manos un par de discos de Steve como líder “Blues for Marcus” y “Step Lively” pero fue la primera vez que escuché a Steve en directo cuando me cautivó. Le escuché en Holanda cuando fue a tocar hace 4 años con Christian McBride & Inside Straight. Steve es un músico con una fuerza increíble en los directos y un sonido firme que te atraviesa y cautiva, es además un improvisador muy personal fuera de todo cliché.

 – New York está muy presente en todo el disco, no sólo en las fotos y por el hecho de que fuese donde se grabó ¿Tiene clubs favoritos en la ciudad? ¿Y lugares abiertos dónde tocar?

Berta Moreno: ¡Sí, muchos! Son sitios con mucho encanto y sobre todo mucha historia. Mis favoritos son Village Vanguard y Jazz Standards. Pero me gustan muchos otros: Birdland, Fat Cat, Smalls… De momento he tenido la oportunidad de tocar en Fat Cat con mi banda, y en clubs como Club Bonafide y ShapeShifter Lab.

Steve es un músico con una fuerza increíble en los directos y un sonido firme que te atraviesa y cautiva, es además un improvisador muy personal fuera de todo cliché.

 – ¿Y en su localidad natal, Madrid? ¿Algún lugar de referencia?

B.M.: Mi primer concierto en Madrid fue en Bogui. Hicimos un “sold out” y fue un concierto entrañable y maravilloso. Para mi es un lugar especial porque fue el primero que me abrió las puertas para tocar. Estoy muy agradecida a Dick Angstadt por su confianza. (No todos los clubs te dan la oportunidad) También Clamores, donde tocamos el pasado Enero de nuevo con “sold out” fue increíble. Y quiero también mencionar (aunque no sea en Madrid), a Chevi y Jimmy Glass en Valencia por darme la oportunidad de tocar allí y hacerme sentir como en casa.

– Dentro de los créditos habla del dinamismo del disco y también de que lo concibe como un “viaje”, incluso personal, ¿Cree que una canción se debe centrar en contar una historia como si fuese una película?

Berta Moreno: Bueno, no necesariamente. Creo que en la música y especialmente en jazz no hay reglas, y la magia está precisamente en que cada artista encuentre su forma personal de expresión. Mi proceso de composición para este álbum en particular sí ha estado muy ligado a contar una historia. Fueron anécdotas, encuentros con personas, nuevas experiencias, sensaciones y emociones los que me inspiraron para componer los temas, un proceso en el que primero imaginé cómo todo aquello sonaba en mi cabeza, y desde ahí trabajé para sacar todo el paisaje sonoro al papel y al instrumento. No sé cómo será mi proceso en los próximos proyectos. La verdad es que me gusta mantener una actitud muy inocente y casi infantil cuando compongo, y me dejo llevar siempre por mi intuición. ¡Es mi momento para explorar y jugar con el sonido y la imaginación!

– Defina cada canción del disco con una palabra o quizás dos:

Berta Moreno:

J.G. Power: Fuerza

Lost & Found: Búsqueda

Cosmic Dance: Universo

Lullaby for Rafi: Ternura

Mind the Gap: Aventura

Little Steps: Camino

Brodway Bells: Optimismo

Option A: Decisión

– ¿Tiene planes para publicar más material en los próximos años?

B.M.: ¡Sí, claro! Ya llevo “maquinando” mi próximo proyecto desde hace varios meses. Aunque he empezado a componer el primer tema hace muy poco, tengo una idea ya muy clara del proyecto completo, e incluso el nombre de muchos de los futuros temas ¡Estoy bastante ilusionada y motivada! Y hasta aquí puedo contar…

– ¿Cómo es un concierto en directo de Berta Moreno?

B.M.: Eso habría que preguntárselo al público (risas). Para mí, es un momento muy especial en el que intento conectar con la parte más esencial y humana de Berta, dejo atrás miedos, juicios, ego…y me pongo a disposición del momento para ofrecer lo mejor de la música al público. Uno de mis principales objetivos cuando subo al escenario es proyectar toda mi energía para envolver y abarcar a todo el público de la sala y conectar con ellos. Me gusta mucho sentir al público cerca, ver las caras y hablar con ellos, explicar un poco los temas y hacer el concierto accesible para todos, incluso para los que no saben nada de jazz.

– Gracias por su tiempo, ¿Quiere añadir algo más a los lectores de cancionaquemarropa.es ? ¿Quizás saludarlos?

B.M.: Muchísimas gracias Héctor por todo el apoyo e interés en mi proyecto, y por el esfuerzo continuo para apoyar a tantos músicos. Mando también un saludo a todos los lectores de Canción a Quemarropa.

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