Foto: Luz Sosa. Pasó como un verdadero ciclón el proyecto Woman to Woman por el lagunero Teatro Leal, en el marco del Festival Internacional Canarias Jazz & Más Heineken. Después del soberbio concierto que propinó el día anterior el cantante y multiinstrumentista Jacob Collier, eran muchas las esperanzas puestas en este all-star de féminas de alto nivel.

Después del comienzo, con poca afluencia de espectadores en el Auditorio, el sold out y las grandes entradas volvían al Festival. De hecho, si no se acabaron los tickets de la bombonera lagunera, estuvo cerca.

Woman to woman es un proyecto que ha nacido de la unión y de la alianza de una buena serie de artistas intergeneracionales y, como no podía ser de otra manera, mujeres. A saber, Noriko Ueda al contrabajo, Allison Miller, a la batería, Renee Rosnes, encargada de la dirección musical y del piano, Ingrid Jensen a la trompeta, Melissa Aldana al saxo tenor, Cecile Mclorin Salvant, a la voz y Anat Cohen al clarinete. Con tal nómina de músicas internacionales en el escenario, muchas preguntas nos atormentaban antes del show; ¿Podrán coexistir tal nivel de artistas consagradas? ¿Conseguirán tener un espacio propio? ¿Compartirán bien el tiempo? ¿Compaginarán bien? Los antecedentes de conjunción de estrellas anteriores no eran nada halagüeños.

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Lo lograron, por supuesto, las respuestas a todas las preguntas fueron afirmativas. El elemento clave en el concierto consistió en que no estuvieran todas las ejecutantes a la misma vez. Fueron muy inteligentes a la hora de saber en qué momento tenían estar presentes y cómo hacerlo. Básicamente, la cita se asentó en una columna gloriosa: tanto Renee Rosnes como Noriko Ueda y Alisson Miller se esforzaron en realizar un lecho cómodo y confortable para deleitar al asistente. A partir de ahí, todo era construir a favor de obra.

A excepción del comienzo y final de la velada en donde todas actuaron en la misma canción, en las otras canciones las solistas iban pasando por el rincón lagunero para poner sendos broches de lujo.

El directo no defraudó. Ya estábamos informados de la calidad de la chilena Melissa Aldana, que había visitado Canarias en algunas ocasiones. Cada año que pasa, cada actuación, sigue más asentada. Tiene en la cabeza su misión y no se rinde hasta que la logra. Es más, la “tutela” de jazzeras más veteranas le hace bien.

Al lado de la chilena, no palidecía ningún trabajo porque, como indicamos, el nivel era muy alto. Por ejemplo, la canadiense Ingrid Jensen, a la trompeta, iba incendiando el panorama con un estupendo ‘Flamenco Sketches’. Con la participación también increíble de Anat Cohen, se encendió la máquina del buen gusto y del ritmo.

Hubo momentos para la historia, con el clarinete de la israelí Anat Cohen repartiendo lujo en ‘Jitterbug Waltz’ o una Melissa inconmensurable con el ‘We See’ popularizado por Thelonious Monk.

El repertorio fue bastante curioso pues no se limitaron sólo a interpretar clásicos conocidos del jazz como ‘Yesterdays’ o ‘The Peacocks’ o incluso ‘United’ de Wayne Shorter, sino que escarbaron también de manera fina en el cancionero latinoamericano. De esta manera, al final del concierto ofrecieron, con una Cecile McLorin en un papel estelar, sendas versiones de ‘Gracias a la vida’ o ‘Alfonsina y el mar’. La cantante de origen francés demostró tener una capacidad vocal genial y un español que ya quisieran muchos artistas anglosajones.

En definitiva, noche para recordar y para enmarcar en laureles. Una vez más –y lleva bastantes años haciéndolo- el Teatro Leal se lleva alguno de los mejores momentos en Tenerife del Festival Internacional Canarias Jazz & Más.

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