El próximo 13 de Abril, Rufus T. Firefly vuelve a visitar el Aguere Cultural de La Laguna después de tres años desde su último concierto en Tenerife, un lapso de tiempo en el que han editado su último trabajo ‘Magnolia’, uno de los mejores discos nacionales de 2017 y con el que se han posicionado como uno de los grupos imprescindibles en los festivales y en el circuito de salas del panorama independiente nacional. La cita dará comienzo a las 22:00 horas con el precio anticipada de la entrada a 12 euros (www.tomatocket.es) y 15 en taquilla.

La banda, formada en 2006 y con once años de carrera a sus espaldas cuenta con 2 EPs y 4LPs, entre los que cabe destacar sus tres últimos, “Ø“, “Nueve“, que en 2014 fue el trabajo que les llevó a ser conocidos por el público gracias a ser invitados por Vetusta Morla para acompañarles de gira, y “Magnolia“.

‘Magnolia’, su nuevo álbum, es un notable paso adelante tanto técnico como artístico, una especie de pago de vuelta a sus fieles para decirles “¿veis? No os equivocábais con nosotros”. Con la producción del ubicuo Manuel Cabezalí (Havalina, Zahara, etcétera) y la asistencia en sonidos sintetizados y programaciones de Martí Perarnau (Mucho), Rufus T. Firefly logran sonar de forma espectacular, hacer que su rock de tintes prog y psicodélicos esté a la altura de una producción internacional, a la que da acceso su fantástica portada.

Este último trabajo puede disfrutarse, gracias, sobre todo, a buenas melodías, por momentos arrebatadoras, como las de ‘Río Wolf’ (canción que imagina los últimos pensamientos de Jeff Buckley antes de morir ahogado en aquel afluente del Misisipi), ‘Pulp Fiction’, ‘Nebulosa Jade’ (en la que sus citas a George Harrison, John Bonham, Thom Yorke, de tan evidentes, resultan casi enternecedoras) o las bailables ‘–O–‘ y ‘Magnolia’. También es muy elogiable que sus letras escapen de lo obvio. Puede que sus letras también hablen de rupturas, dolor, felicidad, compromiso social o lo que sea, pero lo mejor es que emplean una poesía bonita, que alterna lo onírico con referentes culturales y más tangibles (Elliott Smith, el cielo de Granada, Norman Bates, ‘Mi vecino Totoro’), que por presuntuoso que pueda parecer les diferencia del resto de ese pelotón de grupos que antes aludíamos.