Después de casi medio siglo sobre los escenarios ofreciendo alguno de los mejores conciertos de rock en España, Rosendo Mercado se ha embarcado en una intensa gira con la que se despide de su exitosa carrera artística. Bajo el nombre de ‘Mi tiempo señoría…‘, el músico madrileño recorre ahora la geografía española ofreciendo sus últimas canciones a los miles de seguidores que lo han encumbrado durante años en la cima del rock nacional.

Esta gira de despedida llegará a Tenerife, de la mano de New Event, el 1 de diciembre en el Pabellón Municipal de Deportes de Santa Cruz, Quico Cabrera. La apertura de puerta será las 20:00 horas y el inicio del concierto, con la actuación también de un grupo invitado, dará comienzo las 21:00 horas. Las entradas, al precio de 25 euros –preventa- y 35 –taquilla- ( sentado en grada) y 30 euros –preventa- y 40 –taquilla- ( de pie en pista) se podrán a la venta a través de las web www.tomaticket.com y la red de tiendas MaryPaz.

Nadie se podía imaginar que aquel chaval, hijo de zapatero, nacido y criado en el barrio de Carabanchel, que se ganaba las lentejas haciendo botas de vino, se convertiría en un icono capital del rock español. Que su imperecedera camiseta sin logos, sus desgastados vaqueros, su melena y su guitarra eléctrica serían símbolos de identidad y sinónimos de una manera de vivir.

Antes que quemarse o desvanecerse Rosendo ha querido dejarlo en lo más alto y para ello ha planteado una gira con un repertorio histórico que realiza un enérgico muestreo de su vasta discografía. En el set-list están representados la mayor parte de su veintena de discos grabados en estudio: desde la reivindicación de Leño hasta el repaso a su último trabajo De escalde y trinchera, publicado el año pasado.

Un cancionero carismático, insobornable e inconformista que ha acompañado a varias generaciones durante la larga carrera de este loco por incordiar: ‘Agradecido‘, ‘Flojos de pantalón‘, ‘Pan de higo‘, ‘Del pulmón‘, ‘Maneras de vivir‘, etcétera, etcétera. Canciones que han puesto los puntos sobre las íes en el terreno del rock duro estatal, lustroso ejemplo que reafirma la universalidad de su legado.

A lo largo de su historia Rosendo Mercado se ha ganado el respeto y el cariño, ya no solo de su público, sino de todo un país. Ahora se despide de la carretera con esta gira donde Rosendo pone unos puntos suspensivos en el camino y nos brinda la oportunidad de corear al unísono -quién sabe si por última vez- un agradecido: “Rosendo, Rosendo, Rosendo…”