Canción a quemarropa, el espacio de world music y jazz, comenzó como suelen comenzar algunas cosas. Una especie de broma entre compañeros, un comentario jocoso en confianza. Todavía recordamos con cariño cuando atravesamos la primera vez la puerta de una radio: “hey, Alí, qué te parece si me traigo mis discos para retransmitir un poco de música, digamos una vez por semana”. Dicho y hecho. Eso que no hubiera pasado de un experimento, de una anécdota, es después de 19 años un programa asentado dentro de la fm y desde hace muy pocas fechas un programa de radio que se emite en Canarias Radio, a través de todas las frecuencias de FM de la radio pública.

Después de ese primera piedra de toque, en una emisora que apenas tenía unas manzanas de cobertura, vinieron muchas emisoras de radio. Algunas de ellas no contaron con mucha travesía y alguna crisis dio con sus huesos en el polvo. ¿Quién no recordaría aquellas emisoras, Onda Joven El Rosario, Radio Myd, Azul Radio o Aitiden Radio? Por sólo nombrar algunas.

Aventuras, algunas más propicias que otras, con más tiempo algunas que otras pero siempre agradecidas. Siempre hemos contado con sabios consejos que han hecho construir de manera adecuada la casa.

Detrás de cada despacho, hubo un director que nos decía que sí. Siempre hemos contado, mayoritariamente, con una anuencia a transportar las novedades que nos llegaban a la redacción. Era una simbiosis muy fácil, todos querían tener novedades musicales y un momento refrescante en la programación. Felizmente, dentro del periodismo musical, ya se ha abandonado el viejo aforismo que popularizara Les Luthiers, “la radio cultural en su horario habitual de las 3 de la mañana”. Poco a poco, Canción a quemarropa ha ido creciendo como una semilla que germina, que tira raíces y que fortalece su tronco con agua fresca.

Sin duda, el combustible que usa este motor es la música. Una manera de plasmar en 60 minutos lo que ocurre en las calles, estudios y clubes de las Islas Canarias, del Estado español y de medio mundo. Ese ha sido el sino de Canción a quemarropa, echar un ojo al exterior pero con otro puesto en nuestro laboratorio interior. No era extraño, sobre todo en los primeros años de programa, que trajésemos a cantautores a actuar en directo en nuestros micrófonos. No tener un disco no era excusa para enfrentarse con el directo y por ende con la audiencia. Muchos de los que ahora triunfan en el difícil mundo de las canciones tuvieron sus primeros pasos en programas como el nuestro.

Con el tiempo, se popularizaron los “acusticazos”, los “unplugged”. Nosotros los teníamos de serie. Era nuestra manera de demostrar que cualquiera podía alzar su voz y poner en valor sus canciones.

Además, Canción a quemarropa ha sido testigo fiel de los cambios técnicos en las emisoras de radio en nuestra comunidad. Es indescriptible el impulso -sobre todo digital- que han tenido las radios en esta etapa de 19 años. Parafraseando a cierto político, la FM no la reconocería ni la madre que la parió. Todavía recordamos el salto de cinta para grabar entrevistas a los minidisc con micrófonos externos y de éstos a las modernas grabadoras que dan como resultado un cómodo mp3. De ahí a grabar con un simple móvil o retransmitir en directo a través de facebook ha sido un paso ágil.

Estamos orgullosos de haber comenzado temporada en la emisora pública. Como dijimos a varios compañeros el día de la presentación, para nosotros supone un honor y una responsabilidad que el Ente se haya fijado en nuestro proyecto y que le haya dado la vitalidad que pensamos se merecía. Nosotros esperamos poder responder a la confianza depositada.

En definitiva, Canción a quemarropa es el programa de world music y jazz que se emite -en primera emisión- todos los miércoles de 22.30 a 23.30 horas, a través de todas las frecuencias de las que dispone Canarias Radio, RTVC, y se repite los domingos de 23:30 a 00:30 horas.

Foto: Eduardo Gorostiza.