Joan Manuel Serrat se encuentra actualmente inmerso en una intensa gira, bajo el nombre de ‘Mediterráneo da Capo’ que le llevará hasta el próximo mes de abril a visitar las principales ciudades de Latinoamérica. Al tiempo, el artista catalán ya ha hecho oficial dos conciertos en las Islas Canarias para el próximo mes de enero. El día 11 actuará en el Gran Canaria Arena y un día más tarde lo hará en el Pabellón Santiago Martín.

Estos dos conciertos, junto a los que ofrecerá en Madrid y Barcelona en el próximo mes de abril, son las únicas fechas anunciadas por Serrat en España hasta el momento. Las entradas para sus actuaciones en el Archipiélago se podrán comprar próximamente a través de la web www.tomaticket.com y en la red de tiendas de Marypaz.

Hace casi medio siglo ya que Serrat se embarcó en un frágil barquito de papel en busca de nuevos horizontes y, como en la epopeya de Ulises, también se topó con cantos de sirena, con polifemos y cíclopes, se enamoró de bellas nausicas y circes, descendió al hades, el infierno y, después de haber sobrevivido a aventuras y peligros, vuelve hoy a casa, tal vez más sabio y convencido que antes.

De ahí el título del espectáculo: ‘Mediterráneo da Capo’ con el que ha decidido desplegar velas para navegar de nuevo con su disco Mediterráneo (1971) como el eje alrededor del cual gira este concierto con el cual el cantautor catalán se hace a la mar.

En el viaje Serrat repasará las 10 canciones de aquel LP fundamental donde joyas como ‘Lucía’, ‘Aquellas pequeñas cosas’, ‘Pueblo blanco’, ‘Barquito de papel’ y el mítico ‘Mediterráneo’ navegarán junto a lo mejor de su amplísimo repertorio y alguna sorpresa musical de nuevo cuño.

Transcurrido casi medio siglo, Serrat regresa al Mediterráneo que nunca abandonó. En tiempos de visados, fronteras y alambradas, el artista ha tenido la feliz ocurrencia de considerar que, además de ciudadano del mundo, de catalán, español y europeo, lo es sobre todo de su mar de cada día, de esa patria líquida que une, más que separa, continentes, tradiciones, creencias, colores de piel e incluso hombres y mujeres que nadan en sus playas, navegan en sus yates y naufragan en sus pateras.

El joven Aristóteles lo dejó muy claro que hace veinticuatro siglos cuando dijo: “Existen tres clases de personas: los muertos, los vivos y los que van por mar.” Serrat pertenece a esta última estirpe.