El nuevo disco de la cantante y pianista Sabina Witt se llama Les Crisàlides (Allanamiento de mirada, 2018) y es un tributo a la palabra femenina menos conocida. Como ella misma indica en el libreto de esta obra, “un recorrido que va desde la mítica Safo hasta las creadoras de la actualidad, recuperando poemas y convirtiéndolos en canción”. Le acompañan Manel Fortià al contrabajo y coros y Pau Domènech, al clarinete y flauta travesera.

Con esta premisa, rescata alguno de las poetizas que han quedado más “olvidadas” por el sino de los tiempos. En este lanzamiento tenemos acceso a la musicalización del trabajo de artistas de diversa índole, varios idiomas y sólo una cuestión en común por lo menos en la superficie: la feminidad. Con ustedes, nuestra crisálida particular convirtiéndose en mariposa: Sabina Witt.

– Sabina Witt, le preguntamos siendo fiel a nuestra tradición sobre sus comienzos en la música… ¿Tuvo siempre la intuición de acercarse al micrófono a cantar? ¿Fue primero el piano? ¿Maneja algún otro instrumento? 

– Sabina Witt : Siempre he tenido la necesidad de cantar. Desde muy jovencita, con la guitarra, con los amigos, con la familia, lo del micrófono vino más tarde. Mi instrumento principal es la voz pero también toco el piano para acompañarme.

– Su último álbum se llama Les Crisàlides, ¿Cómo surge este proyecto?

– Sabina Witt : Hacía mucho tiempo que iba recopilando material poético de mujeres. Tomé la decisión de materializar y concretar este trabajo en un momento de mi vida donde estaba muy creativa y aunque no entiendes bien por qué haces las cosas, me vi envuelta componiendo y dándole forma a esta idea que tenía hace años. Coincidió en que estaba en un momento de cambio, de transformación, como un gusano crea la crisálida para convertirse en mariposa y emprender vuelo.

– Desde luego en Les Crisàlides son todas las que están pero ¿Están todas las que son? ¿No le da la sensación de que podría haber un número enorme de poetizas musicalizadas? 

– Sabina Witt : El material es para volverse locos. No se acaba nunca. En un momento me planteé hacer un álbum doble pero finalmente puse un límite, me planté y dije hasta aquí. Ahora estoy pensando en hacer una segunda parte: Les Crisàlides II.

 – Preséntenos a sus músicos, ¿Quiénes son Pau Domènech y Manel Fortià?

– Sabina Witt : Son dos grandes músicos, grandes personas y muy amigos. Ellos desde un principio han conectado con el repertorio y me han apoyado y me han hecho sentir con confianza y seguridad. Ha sido muy fácil trabajar con ellos y me siento muy afortunada de haber encontrado equilibrio entre un alto nivel musical como humano.

– El disco se cierra con una canción de su puño y letra, Nana a Simona… presente el tema a nuestros lectores.

– Sabina Witt : esta canción la escribí cuando mi hija Simona aún no había nacido (el disco lo grabé embarazada de 8 meses) y me surgió la necesidad de incluirla para cerrar el disco. Para mi tenía un enorme sentido teniendo en cuenta que Simona estaba a un mes de estar entre mis brazos. Es una nana muy sencilla, dulce y amorosa.

– El texto Eli Eli de Hannah Szenes está en hebreo. Es una preciosa canción de casi 2 minutos, ¿De qué habla?

– Sabina Witt : Eli, Eli significa Dios mío, Dios mío y la letra es un rezo que pide que las cosas bonitas de este mundo que habitamos no se terminen nunca: la arena y el mar, la corriente de las aguas, la luminosidad de los cielos y la oración del hombre.

– Al respecto, combina usted bastantes idiomas en este disco…

– Sabina Witt : Sí, me encanta la idea de cantar en el idioma original y que se escuchen fonemas tan distintos como el griego clásico, el latín, el inglés, el hebreo, el italiano antiguo o el portugués lo encuentro muy rico.

– Seleccione una poesía que le gustaría musicalizar en un futuro. ¿Se animaría a grabarse un video y mandárnoslo para ponerlo en nuestra web? Salude a nuestros lectores/oyentes en el mismo.

– Sabina Witt : Te alejas de los nombres que hilan el silencio de las cosas (Alejandra Pizarnik)

– ¿Ha girado con este proyecto? ¿Se espera nuevas fechas para 2019?

– Sabina Witt : Con Les Crisàlides hemos ido haciendo algunos conciertos y tenemos algunas fechas programadas hasta octubre del 2019. La sensación es que va a un ritmo lento pero constante. Eso no sé si eso es bueno o malo.

– ¿Cómo es un concierto de este proyecto? Da la sensación de minimalismo, no nos imaginamos estas canciones para formaciones de gran formato…

– Sabina Witt : La formación principal es a trio; Manel al contrabajo y coros, Pau al clarinete y flauta travesera y yo al piano y a la voz pero también lo he tocado yo sola a piano y voz, también a dúo con contrabajo y no me cierro a añadir otros elementos que no sean sólo instrumentales. De hecho estamos con un amigo preparando el espectáculo con algunas proyecciones visuales.

– En la introducción del libreto habla de poetisas olvidadas ¿Qué hacer para tenerlas más presentes? ¿Hubiese sido más fácil para usted seleccionar temas y autoras más reconocidas por el público?

– Sabina Witt : Lo que hay que hacer es leer y mucho. Revisar el material y cultivar el estudio y la memoria. La educación es clave el problema es que vivimos en un mundo donde precisamente no interesa que la sociedad sea pensante y eso es un impedimento para el arte y para el desarrollo positivo de la humanidad como especie.

– Déjenos despedirla con De la hermosa luna:

“De la hermosa luna los astros cerca

hacía atrás ocultan luciente el rostro

cuando aquella brilla del todo llena

sobre la tierra…”

Quiere añadir algo para finalizar la entrevista… ¿Quizás algún mensaje para nuestros lectores?

– Sabina Witt : Escuchen mucha música en vivo, compren discos y recuperen la necesidad de consumir arte ¡Ah! ¡Y sean felices!

Foto: Promocional.

Texto: Héctor Martín.