· Extraordinaria sesión del dj estadounidense a base de Spiritual House, Deep House y Techno

· La noche se completó con las actuaciones de Phil Asher, The Mighty Zaf y el lanzaroteño Checha Tambo

El público que una vez más completó el aforo del Jameos Music Festival en su segunda sesión de 2019 alcanzó el trance durante la sesión mágica del dj estadounidense Osunlade, que demostró que la fama que le precedía está plenamente justificada. Dos horas (y un bis) en las que esta figura internacional de la música, productor y dj, desencajó caderas con su personalísimo Spiritual House y sus latigazos de Deep House, pero fundamentalmente una sesión en la que sonó mucho Afro House. La excelente sesión del fundador y propietario del sello Yoruba estuvo perfectamente acompañada por los británicos Phil Asher (magistral su sesión de broken beat) y The Mighty Zaf, que descargó en Lanzarote una buena parte de su inabarcable colección de vinilos. En la apertura estuvo Checha Tambo, que actuaba casi como en casa, y que ejerció de magnífico anfitrión.

Casi mágica, ancestral, anclada en las raíces de la música afroamericana, hipnótica y a veces lisérgica. Así fue la selección musical que ofreció Osunlade en el Jameos Music Festival. Con beats en los que priman las percusiones y las voces más primitivas, evidenció que sus actuaciones son únicas, inimitables, y también dio pistas de porqué su música destaca de la mayoría. Durante todo el día se impregnó de la energía volcánica de Lanzarote, de la fuerza y el calor que emite su tierra, no se resistió a visitar el cráter de un volcán. Y esa fuerza de la naturaleza, y la que le transmitió la cueva de Jameos y su gente, hicieron el resto. “Me alimento de la energía del público que me rodea”, asegura. Su música es el reflejo de las múltiples influencias

que recoge en sus múltiples viajes, “la música que hago es un reflejo de dónde estoy, en el momento en que la hago”. Por lo que no descarte que en sus próximas producciones haya elementos que ha recogido de su estancia en Lanzarote, “seguro, me llevo de aquí toda la energía de la naturaleza volcánica de la isla”. En Jameos, los ritos de Yoruba, la religión que profesa, secretos y ancestrales, calaron como nunca.

Osunlade fue la guinda de un pastel que enriquecieron el productor londinense Phil Asher, figura clave en la evolución de estilos como el Broken Beat y el House en la escena amplia y rica de club inglesa en las dos últimas décadas; y el conocido distribuidor discográfico, también británico, The Mighty Zaf.

El talento local estuvo representado por uno de los selectores más veteranos y queridos de la escena lanzaroteña, Checha Tambo, que rompió las hostilidades a base de broken beat, house, techno y funk, adaptándose como sabe, por su dilatada experiencia, al cartel del que formaba parte.

Así llegó el Jameos Music Festival al ecuador de esta edición. La próxima cita (quedan muy pocas entradas ya a la venta en http://www.cactlanzarote.com) será la noche del 23 de agosto, con actuación estelar de Marshall Jefferson, que intercambiará experiencias en cabina con artistas emergentes como Natasha Diggs y Jose Marquez, que forman parte de una generación de jóvenes con una extraordinaria proyección internacional y que ya juegan en las mejores ligas del género. Y el esperado cierre de cada año el 20 de septiembre del que ya podemos considerar dj residente del festival, John Morales.

Como cada año, los Centros habilitarán un servicio de transporte desde el intercambiador de guaguas de Arrecife hasta Jameos del Agua, y regreso. Jameos Music Festival está organizado por los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote y la dirección artística de la productora Lost Paradise, y cuenta con la colaboración del Grupo Tecnosound, Avis Canarias y los hoteles Seaside Jameos Playa, Sands Beach Resort y Arrecife Gran Hotel. Más info en www.jameosmusicfestival.com.