Este sábado, en el Berlín 89, a partir de las 23:30 horas, los disc-jockeys Roger S Morgan, Dani MirandaEsteban Pérez a la cabeza (recientemente nominado a mejor dj en la categoría de Soul/Funk/Disco en los prestigiosos premios Vicious Music Awards 2018), rinden homenaje al espíritu oculto de la música disco, a la tolerancia y hedonismo en la pista de baile, a la influencia del disco en las músicas electrónicas de baile como el House Music o el Techno, a todas las personas pioneras que marcaron el camino de lo que entendemos hoy en día como Cultura de Club.

La música disco siempre estuvo atrapada entre opuestos. No se trataba de que estuviera en medio del tira y afloja, entre lo homo y lo hetero, lo negro, lo blanco o latino, aunque eso, por supuesto, era parte importante de la cuestión. El mismísimo nacimiento del disco fue el resultado de la fusión de impulsos contradictorios: exclusión e inclusión, glamour y decadencia, pertenecer y marginarse, compromiso y retraimiento, entrega leal y frivolidad.

Hubo pioneros que siguieron creyendo en el sueño de los sesenta y en la posibilidad de que el Verano del Amor no había terminado, en la posibilidad de que el amor pudiese salvar aún el día.

El disco le dio un nuevo sentido a la idea de comunidad al promover la integración racial, sexual y de clase en la pista de baile. El origen de la ‘Cultura Disco’ está en las luchas por los Derechos Civiles, el Black Power, la edad dorada del soul, la revolución sexual y la psicodelia, a la vez que hace foco en aquellas transformaciones surgidas al compás de primitivas cajas de ritmo y sintetizadores que cambiaron el paisaje de la música para siempre.

Toda la música electrónica de baile tiene su raíz en la música disco y en su evolución moderna hacia el house. (“El house es la venganza del disco”, Frankie Knuckles). La historia del disco es al mismo tiempo la historia del nacimiento de la cultura del DJ, del remixer (destacando a Tom Moulton, Walter Gibbons, Shep Pettibone, John Morales, Jim Burgess, Bobby Guttadaro, JellyBean Benitez, etc.) de las técnicas en las mezclas con dos o más platos de vinilos, del formato 12” (Special Extended Mix) y, en definitiva, de la discoteca tal y como la conocemos actualmente.

Abandona la idea de que la música disco fue exclusivamente el desfile de celebridades por el Studio 54, la empalagosa música de ABBA, Bee Gees o Village People o el chico humilde de origen italiano de Fiebre del Sábado Noche. Esteban Pérez te invita a conocer el espíritu oculto del disco y su influencia en las músicas electrónicas de baile con una cuidada selección musical de disco underground, philly sound, boogie, garage, house y nu disco: Love Is The Message.