En sólo unos pocos años, Amelie Lens logró lo que a muchos djs les cuesta décadas. Su notoriedad, con sólo cuatro años como dj profesional a sus espaldas, le posibilitó tener presencia en las cabinas de los mejores clubes y festivales del mundo. En el 2018 fue, junto a Nina Kraviz, la dj que más pinchó en grandes citas de la música electrónica a lo largo y ancho de todo el planeta. En tercer lugar de este particular podio, Armin van Buuren, ahí es nada.

Lens, esta joven belga que ha conquistado el mundo del techno de manera vertiginosa, es consciente  de su condición de estrella requiere ahora un duro trabajo de confirmación: “Mi carrera ha despegado muy rápido, diría que demasiado rápido. Entiendo que me va a costar 10 años más demostrar lo que valgo, así que lo haré”, ha llegado a afirmar.

Lo cierto es que Amelie Lens llega a la próxima edición del Festival Madzoo (12 de octubre, Open Air Espacio Cultural – San Bartolomé de Tirajana) con todos los galones y todas las exigencias que llevan sobre las espaldas los números 1. En esta visita a Gran Canaria comparte cartel con  Tania Vulcano, Javier Carballo, Milo Spykers, Aida Blanco, Sebastián Roya, Berna, Yari Suárez, Rubén Caballero, Matthias Tanzzmann y Davide Squillace, en una cita que espera congredar a más de 5.000 personas alrededor de sus dos escenarios. Las entradas, a partir de 40 euros, se pueden conseguir a través de la web www.ticketlop.com

Lens se está convirtiendo en un mito; su hiperactividad le ha hecho estar en boca de todo el mundo que gira alrededor del mundo. 2018 fue el año de su consagración y en el  presente 2019 se mantiene con unos registros asombrosos, con presencia en los mejores escenarios del mundo. En los últimos meses se ha prodigado con exitosas sesiones en Norteamérica, con paradas en Washington, Miami, New York o Montreal. Cuenta con tres eps en el sello de Pan-Pot, Second State, aunque también anda enfrascada en su propio sello Lenske que inauguró con Sam Deliaert aka Farrago en verano de 2018.

Ella habla de su trabajo bajo una perspectiva de auténtica pasión: “En casa sesión que protagonizo me presiono duramente a mí misma, intentando entender al público que tengo delante, a cada uno de ellos les gustará un tipo de música u otro, tendrán una predisposición o estado anímico diferente. Es mi trabajo y lo intento hacer lo mejor que puedo. Os lo juro: os estoy observando todo el tiempo, intentando conectar con vosotros”.