El Festival de Creación Rural Las Eras de El Tablero, que surgió con el objetivo de reivindicar la diversidad y los modos de vida tradicional frente a la vorágine urbana, intensifica este fin de semana la programación de actividades de su décima edición con danza, música, teatro, arte y poesía.

La Asociación Social y Cultural Las Eras de El Tablero, organizadora de este festival con el apoyo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y diversas entidades de titularidad privada, se mantiene fiel a la filosofía de impulsar la participación e implicación vecinal en esta propuesta artística que se integra en la población santacrucera de una manera sostenible y equilibrada, consolidando, de esta manera, su carácter colaborativo con un modelo de gestión participativo.

Esta gran fiesta de lo rural cuenta en su décima edición con una programación multidisciplinar en la que la figura femenina cobra protagonismo y tiene su sede en El Tablero, donde la expresión artística contemporánea se apoderará de las antiguas eras de piedra que aún se conservan, de los solares, barranquillos, caminos, muros y el Centro Cultural Tamaragua, para dar vida a la creación, el intercambio y el diálogo entre la identidad rural y la cultura. 

Fin de semana intenso

Dentro de la programación prevista, el festival mantendrá un fin de semana intenso que se inicia a las 18:00 horas de hoy viernes 6 de septiembre en la era de los Trujillo con una muestra de danza urbana a cargo de la bailarina y coreógrafa Cris Marín, seguida de la actuación musical de los grancanarios Château Rouge.

Mañana sábado 7 de septiembre, la jornada festivalera comenzará con una caminata hasta la era de Marina Reyes que partirá desde el Centro Cultural Tamaragua a las 11:00 horas y durante la que intervendrán Marielina Valenzuela Dupuy y la Asociación Cultural Escuela Literaria del Sur. Una vez llegados a la era se disfrutará de la pieza de danza contemporánea Roots a cargo de Celeste Ayus, la poesía de José Javier Hernández y la música de MeNta FReSCa. Después del almuerzo en el que está prevista una sobremesa con décimas a cargo de Juan Pedro Bencomo (Jota), el Centro Cultural Tamaragua será sede, a las 16:00 horas, de la presentación y proyección del proyecto Barriometrajes.

Posteriormente, la programación se traslada en una nueva ruta hasta la era de los Rosa, donde tendrá lugar el concierto del multinstrumentista, compositor y musicoterapeuta Diego Reyes. A partir de las 20:00 horas, en el espacio Alcalde Mateo Vera, la banda OnoFreeFadar cerrará la velada con una muestra de sonidos de mestizaje.

El domingo 8 de septiembre concluirá la décima edición del festival rural con una ruta poética coordinada por Puri Gutiérrez, que partirá a las 11:00 horas desde el Centro Cultural Tamaragua y transcurrirá hasta la era de Marina Reyes. Al finalizar el recorrido, se disfrutará en la era de la actuación teatral de Cabaré Usté y la música de la Big Band JazzTamos. 

Simultáneamente, y durante toda la semana, como es habitual en cada cita del festival, varios muralistas estarán pintando las piezas que quedarán en el pueblo con carácter permanente y sumadas a la colección de murales de anteriores ediciones.

Un motivo de celebración

Bajo el lema Existimos para que no dejemos de existir, el Festival de Creación Rural  Las Eras de El Tablero está dirigido a público de todas las edades y pretende dar a conocer y reactivar este entorno, convirtiendo al paisaje en el escenario de acciones creativas y artísticas donde se intercambian los valores rurales entre mayores y jóvenes. Para sus promotores, “encontrar en El Tablero, uno de los pocos pueblos que quedan en el municipio de Santa Cruz, modos de vida tradicional es motivo de celebración” y esperan que también para quienes se sumen al festival. 

La historia de este festival está relacionada con la oposición vecinal al Plan General de Ordenación Urbana de 2004, que preveía un importante desarrollo urbanístico de El Tablero y que inició un trabajo común para conservar la identidad rural del lugar y su paisaje. En 2010 vecinas y vecinos de El Tablero junto a un grupo de artistas pusieron en marcha, con medios propios, un festival singular que se ha convertido en un espacio de colaboración, generador de expresiones y de propuestas, que cuenta con la aportación de artistas, artesanos culturales, investigadores y activistas, y que genera sus actividades desde la propia comunidad, fuera de los ámbitos institucionales.