La saga de Terminator no fue una sucesión de películas comunes y corrientes para un servidor. Todavía recuerdo con cariño de la manera en que mi hermano y yo nos hicimos con sus vhs. Era el manjar más preciado. La saga, que en realidad para mí se quedó en la “primera” y en la “segunda” fue probablemente la conjunción fílmica más importante en mi edad de infancia y juventud. Por eso es importante que sea inflexible en esta crítica. Ahora, Terminator Dark Fate.

¿Qué nos da de nuevo Dark Fate? ¿Qué aporta al universo ideado por James Cameron y su personaje robótico y fieles acompañantes? ¿Mucho? ¿Poco? Nada.

Recordamos películas que ahora nos hacen olvidar como por arte de magia que eran verdaderamente malas. Ésta está a esa altura.

La película está protagonizada por Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton, Edward Furlong, Diego Boneta, Natalia Reyes, Gabriel Luna y Mackenzie Davis y dirigida por Tim Miller, conocido por su labor en la primera parte de Deadpool.

En realidad la nueva película es más de lo mismo, una vuelta al refrito del mismo guion que parecía válido en una década como la de los 80 y otra como la de los 90. La eterna vuelta hollywoodiense… todo menos ser valiente. Por no cambiar no se cambia ni a algunos de sus protagonistas. Qué decir de Linda Hamilton y de Arnold Schwarzenegger. Parecen que quieren trabajar en esta franquicia hasta que se hunda o hasta que no quede ningún dólar que sacar.

Si en algo acierta la película es en el título, oscuro destino tiene esta saga. Nosotros pensamos que ya no la sana ni el médico chino milagroso que todo lo puede. Francamente, Terminator Dark Fate cuenta sencillamente lo mismo. Pero lo mismo, lo mismo, lo mismo. No avanza ni un milímetro en la historia y para colmo intenta sustituir las ausencias de guion con una sucesión de elementos frenéticos. Eso si que es importante en esta película: hay multitud de saltos, giros, contorsiones, explosiones, gritos, vericuetos, todos ellos aderezados con un buen puñado de efectos especiales.

Por si no fuera poco, y para librarnos de arruinar la trama, nos limitaremos a decir en código, para el que lo haya visto, que las secuencias del avión son sencillamente imposibles, ni si quiera para un Terminator que ha llegado del futuro.

En esta nueva onda, sin embargo hay algunos aspectos que nos parecieron salvables ¡No todo iba a ser un horror! La figura de la nueva viajera temporal, Mackenzie Davis no es del todo mala. Salva la papeleta con un buen y decisivo trabajo. De hecho, está muy por encima de Natalia Reyes. Gabriel Luna, en el papel del Terminator malo, no lo hace tampoco muy mal pero es que ya es una labor muy marcada por su antecesor en T2 El Juicio Final. En ese sentido, repasó bastantes veces lo realizado por Robert Patrick como el T-1000.

En definitiva, nueva entrega pero probablemente última de una saga que está anunciando a gritos su retirada.

Foto: Promocional.