El montaje del ya tradicional Portal de Belén, obra del artesano tinerfeño Florencio Pérez, podrá ser visitado desde hoy y hasta el próximo 5 de enero en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife.

El tradicional Portal de Belén, que anualmente confecciona la Fundación CajaCanarias, ha abierto en la mañana de este jueves sus puertas al público en el Espacio Cultural de Santa Cruz de Tenerife, donde podrá ser visitado hasta el próximo 5 de enero, todos los días de la semana. El Belén ha sido inaugurado por el director general de la entidad, Alfredo Luaces Fariña y las directoras, Clara Gámez Marrero y Natalia Aznárez, acompañados por el artesano tinerfeño Florencio Pérez, responsable, un año más, de este montaje.

El horario de visitas para el público en general será de 11:00 a 13:30 horas y de 17:30 a 20:00 horas, de lunes a domingo, salvo los días 24 y 31 de diciembre, además del 5 de enero, último día de apertura, que podrá visitarse únicamente en horario matinal. Asimismo, los días 25 de diciembre y 1 de enero, el Portal de Belén CajaCanarias permanecerá cerrado. Del 9 al 19 de diciembre los centros escolares que así lo deseen podrán concertar visitas guiadas, en expediciones de 60 escolares como máximo y divididos en dos grupos de 30, a través del formulario de inscripción disponible en www.cajacanarias.com. Estos recorridos se realizarán de lunes a viernes, en horario de 09:45 a 12:00 horas y con un tiempo estimado de actividad que ronda los 15 minutos de duración.

El Portal de Belén de la Fundación CajaCanarias abarca una superficie de seis metros de largo por cuatro de ancho. Buscando el mayor realismo posible, los juegos de iluminación recrean la estrella que guió a los tres Reyes Magos, las primeras luces del día en el desierto o la noche que cubre el establo en el que se produce el feliz alumbramiento. De la misma manera que en ediciones anteriores, el Belén esconde en su interior algunas sorpresas que los más pequeños tendrán el reto de encontrar.

El montaje de este año centra su atención en el nacimiento de Jesús y en el río Jordán y sus alrededores. El agua del Jordán fue alimento y vida para los moradores de las tierras milenarias que vieron nacer al Mesías, convirtiéndose también en fuente purificadora y en el lugar que escogería Jesús de Nazaret para ser bautizado por San Juan Bautista y dar comienzo así a su vida pública.

Foto: Promocional.