Tremendo western de Benito Zambrano y protagonizado por Luis Tosar, Luis Callejo, Jaime López, Vicente Romero que responde al nombre de Intemperie. Todo el reparto está sencillamente estelar. Qué película más sencilla pero más deliciosa que bebe de manera exquisita del manantial de cine que propuso desde los años 60 el gran Sergio Leone y otros grandes maestros del género.

Debió pensar Zambrano que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija” porque efectivamente es lo que ha hecho el director. Convertir las medianías andaluces y una historia de caciques españoles del sur en una tremenda epopeya del “lejano” oeste. Lo que sucede es que en esta ocasión este «far west» está en la puerta de casa. Para más incidencia en lo positivo, las escenas de acción están muy medidas y ejecutadas a la perfección. Hay una parte de la película que se desarrolla en una fonda perdida, a la que no va nadie, que vale un potosí. Incluido el aciago final de uno de ellos.

Nos gustó también especialmente la labor del jovencísimo actor Jaime López que no queda para nada mal teniendo en cuenta los increíbles miembros de este reparto. Ya nos sorprendió Jaime López en Mientras dure la guerra de Amenábar y su papel de señorito sólo ha hecho confirmar los excelentes diagnósticos, es un malo, malo, malo. Por otra parte, y esto no es una sorpresa –en absoluto- el que ya es uno de los mejores actores del cine español y que está siendo marchamo de calidad en una buena cantidad de producciones: Luis Tosar.

Mención especial merece la banda sonora compuesta por el gaditano Javier Ruibal y cantada por la catalana Silvia Pérez Cruz, en plan estelar. Además de la canción del final a la que nos referimos con la autoría del cantautor, nos hemos quedado absolutamente absortos por su conocida versión de Gallo Negro, Gallo Rojo, canción tradicional de la Guerra Civil española que hace brotar en el espectador una situación espacial absoluta: ya todo el mundo se encuadra en los años posteriores al conflicto español.

Es una historia del oeste americano pero situado en los pagos de la Granada rural en 1947. Hay un mafioso cacique, un niño y un héroe maldito que hace lo que debe, a pesar de la ausencia del Sheriff. Recomiendo que no se vaya con prisa a este film. No se trata de una película ligera ni de consumo rápido, hay que estar preparado para degustar esta delicia de comienzo al fin y sin que el apremio sea el consejero.

Sobre todo, la escena final es de absoluta traca. Muy recomendada.

Foto: Promocional.