El acto tendrá lugar este viernes, 24 de enero, a las 19.00 horas: Observando el Sol desde Tenerife.

Con posterioridad, se celebrará una tertulia en la que participarán el propio autor del libro, Manuel Vázquez Abeledo; Rafael Rebolo, director del IAC; Javier Licandro, coordinador de investigación del IAC; José Antonio Bonet, investigador del IAC; y Héctor Socas, director del MCC

El Museo de la Ciencia y el Cosmos (MCC), dependiente del Cabildo de Tenerife, acoge este viernes, 24 de enero, la presentación del libro titulado Observando el Sol desde Tenerife. Una aventura sobre el mar de nubes, del investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Manuel Vázquez Abeledo. El acto, de entrada gratuita hasta completar el aforo, comenzará a las 19.00 horas y a continuación se celebrará una tertulia en la que participarán, además del propio autor de la obra, José Antonio Bonet (investigador del IAC), Rafael Rebolo (director del IAC), Javier Licandro (coordinador de investigación del IAC) y Héctor Socas (director del MCC).

El libro bucea la atención que siempre ha llamado el Archipiélago, primero a navegantes curiosos y luego a científicos europeos, por elementos como el Sol, el Teide y los alisios. Nuestra estrella fue una parte esencial en la mitología aborigen y en la elaboración de un calendario que gobernase la agricultura. Los vientos alisios, al chocar contra las islas mayores, formaban un mar de nubes sobre el cual se tenía una masa de aire sin turbulencias y con miles de horas al año para observar el Sol. En una de las islas, Tenerife, emergía una montaña, el Teide, que muchos llegaron a considerar la más alta del planeta, totalmente inhabitable por sus condiciones. En la época de las primeras navegaciones desde Europa, las llamadas Islas Afortunadas entraron en el campo de la leyenda. Junto al método científico, llegó la etapa de las medidas con telescopios y los primeros instrumentos meteorológicos. Y ningún otro lugar cercano a Europa y a los trópicos pudo competir con Canarias.

Además, Canarias contaba ya con una red de puertos que permitía una buena navegación con las principales naciones europeas y la península. La Meteorología y la naciente Astrofísica iban a colaborar para utilizar el Teide, y otras montañas cercanas, como sondas para estudiar la atmósfera terrestre y la superficie solar. En consecuencia, podemos estar orgullosos de disponer en la actualidad en las cumbres canarias las mejores instalaciones para estudiar el Sol.

El físico solar Manuel Vázquez Abeledo, doctor en Ciencias Físicas e investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias desde 1970, proporciona en Observando el Sol desde Tenerife una visión personal de todos estos esfuerzos, recordando que los factores citados no habrían conducido a nada sin la presencia de grandes personajes mezclados con grandes héroes anónimos. A la vez, este libro es un ejemplo de divulgación rigurosa salpicada de anécdotas curiosas e imágenes ilustrativas de toda esta aventura que se desarrolló, fundamentalmente, sobre el mar de nubes de Tenerife y La Palma.

Foto: Promocional.