Bombshell o El Escándalo es una interesante película dirigida por Jay Roach, basada en una historia real, con un presupuesto que bordea los 54 millones de dólares y protagonizada por Charlize Theron, Margot Robbie y Nicole Kidman, así como por John Lithgow. Tres presentadoras y periodistas de élite acusan al responsable último –antes del dueño Rupert Murdoch- de Fox News de propuestas y tocamientos deshonestos así como de un amplio historial de acoso. La película pone en la picota a un abusador sexual como Roger Ailes (1940-2017).

Sin embargo, lo mejor de la película no es este tramo ya consabido, que cualquiera que haya tenido los dos pies en la tierra sabe. Lo mejor de este film es como muestra la efervescencia de un medio de comunicación, como entra en un estado de ebullición una redacción de una televisión cuando un escándalo explota. Quizás, por nombrarlo todo, falta algún rasgo de la cotidianidad del trabajo de periodista. No todo ocurre a una velocidad de escándalo y de acusaciones. Hay momentos anodinos que el film no muestra, pero lo consideramos normal teniendo en cuenta la necesidad de carga dramática de esta obra.

El guion de Charles Randolph es relativamente sólido y estable y según resulta se compadece perfectamente con lo que sucedió en la realidad.

Por otro lado, desde el punto de vista actoral, la dramatización de dos personajes reales -Charlize Theron como Megyn Kelly y de Nicole Kidman como Gretchen Carlson- y de uno ficticio, el que encarna Margot Robbie, es de absoluto encomio. Desde la puesta en escena de tres espectaculares actrices hasta el trabajo de maquillaje, logran identificarse y hacer suyos a los personajes y dar a luz un trabajo creíble y con precisión artera.

La cámara y el trabajo de fotografía es también espectacular. El ritmo rápido y acelerado desde el comienzo del film imita a la perfección la implacable velocidad de vértigo que se siente en un informativo y resulta un importante aliciente para enganchar al espectador en su butaca.

Todo el celofán, todo el truco mediático y el bombo y el platillo está justificado dada la entidad de la historia que se cuenta que dio lugar –con otros tantos escándalos- al movimiento norteamericano me too y , por ende, a las manifestaciones que dio nuevos y merecidos bríos al feminismo en todos los confines del mundo.

Una película, en definitiva, necesaria que se asienta no sólo en el gigantesco pilar que proponen 3 veteranas actrices en un momento de gracia y de laboriosidad escandalosa sino que también hace suyo un inteligente guion y una denuncia que no debe pasar desapercibida.

Es de justicia reconocer que vimos la película en el ciclo dedicado al Día de la Mujer, dependiente del Aula de Cine y que se proyectó en Multicines Tenerife.

Foto: Promocional.