Amores y desamores en tiempos de coronavirus Covid19

Por Jaime Díaz Fraga

En un reciente artículo que publiqué en “Canción a quemarropa”, relacionaba la crisis financiera de 2008 con la crisis del coronavirus Covid19, haciendo hincapié en los aspectos económicos y sociales. Pero qué pasa con los amores y desamores en tiempos del coronavirus Covid19. Por suerte, a pesar de todo, los amores y desamores siguen ahí…

¿Se pueden confinar los amores y desamores? En el confinamiento el tiempo transcurre de forma lenta e inexorable. El confinamiento no es instantáneo sino duradero. Este parte meteorológico parece que va avivando y retroalimentando tanto el amor como el desamor.

Con frecuencia solemos dar por cierto algo y nunca lo cuestionamos. Probablemente, en la medida que se vaya alargando el estado de confinamiento, empezaremos a especular sobre lo que vemos y con ello obtendremos una respuesta o, incluso, varias respuestas. Más bien podríamos decir que los amores y desamores se encuentran a simple vista en el estado de confinamiento ya que siempre han estado ahí. Ahora bien, por cada segundo que transcurre, los amores y desamores quieren algo más: las ganas de vivir la vida.

Antes nos preguntábamos si los amores y desamores se podían confinar, y tal vez la respuesta sería que se encuentran en algo tan corriente como el papel de regalo o celofán, si me permiten la metáfora. Sólo hay que tomar el impulso del tiempo y, de forma natural, los amores y desamores se van descubriendo con algunas de estas preguntas:

¿Seguirán las cosas sucediendo de igual manera que antes de la irrupción del confinamiento?

¿Cuánto cuesta lo que ves? ¿Cuánto ha costado lo que has visto? ¿Cuánto costará lo que verás?

¿Cueste lo que cueste?

¿Malgasté el tiempo y ahora el tiempo me malgasta?

¿Quién?

¿Ego y alter ego?

¿Oído, tacto, gusto, olfato y vista?

¿El sentido del desamor no rima con el sentido del humor?

¿Rima el sentido del amor con el sentido del humor?

Jaime Díaz Fraga es abogado en ejercicio desde el año 2004. Tiene su despacho en la Calle H. Rguez. González, número 4, (Tomé Cano) Santa Cruz de Tenerife.

Foto: Promocional.