El centro del Cabildo se une a un proyecto internacional que permite conocer mejor el entorno espacial y contribuye a encontrar posibles objetos peligrosos, como meteoros, cuyas órbitas se cruzan con la de la Tierra

El Museo de la Ciencia y el Cosmos (MCC), perteneciente al Organismo Autónomo de Museos y Centros (OAMC) del Cabildo de Tenerife, que preside la consejera insular Concepción Rivero, ha instalado una nueva cámara que permite realizar observaciones del cielo con el objetivo de conocer mejor el entorno espacial de la Tierra y contribuir a encontrar y catalogar posibles objetos peligrosos que, en determinadas circunstancias, pueden llegar a caer sobre el planeta.

En concreto, la cámara permite tener constancia de los objetos celestes que se mueven en órbita con la Tierra y que, en algún momento, podrían caer sobre la superficie terrestre, por lo que es un instrumento importante para detectar estos elementos y realizarles un seguimiento para prever una posible repercusión en el planeta.

Asimismo, lleva a cabo observaciones nocturnas del cielo en busca de meteoritos junto con otra cámara, de las mismas características técnicas, que se encuentra en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. La iniciativa se enmarca en un proyecto internacional de observación de meteoros en el que el MCC fue invitado a participar.

Este dispositivo captura imágenes de singular belleza, con una estética casi artística y que el MCC integrará en sus vídeos timelapse (técnica que consiste en capturar a través de imágenes sucesos que, normalmente, acontecen a velocidades muy lentas) para proyectarlas en una pantalla que se ubicará en el nuevo módulo de meteoritos.

Con esta nueva tecnología, el MCC continúa avanzando en el estudio del universo, además de capturar la belleza del espacio para poder trasladarla a la población.

Desde el Museo de la Ciencia y el Cosmos, se señala que se «da la curiosa circunstancia de que uno de los técnicos del MCC estaba trabajando en la instalación y calibración de la citada cámara cuando sobrevino el estado de alarma. No dispuesto a que el virus retrasara el trabajo, tuvo la iniciativa de solicitar permiso para llevarse la cámara prestada a su casa e instalarla allí al objeto de poder continuar el trabajo. Actualmente, la cámara está en su casa de manera provisional, funcionando perfectamente, a la espera de poder volver al museo cuando se levante el confinamiento».

Foto: Promocional.