La vida se abre camino. La actual pandemia conocida por todos no ha parado las ganas de disfrutar de buena música y tampoco, hasta cierto punto, las ediciones. Es el caso por ejemplo de nuestro protagonista en nuestra ventana de hoy, Chema Saiz, que ha seguido con sus planes y acaba de sacar a la luz Solo Album Vol 2 (Errabal, 2020). Saiz está considerado como uno de los instrumentistas más importantes y singulares del estado español. Ahora retoma su labor en solitario, como continuación de un disco que dio la luz hace 20 años.

Aprovechamos nuestra charla para hablar incluso de su participación en el famoso programa del desaparecido Juan Claudio Cifuentes, Cifu, en el año 89, Jazz entre amigos. Que no decaiga el ánimo y esperamos poder asistir, como hace breves fechas, al incomparable sorbo de una actuación en directo.

 – Chema Saiz, explíquenos algo sobre sus comienzos en el mundo de la música ¿Qué le impulsó a convertirse en guitarrista? ¿Tuvo alguna influencia decisiva? ¿Algún músico muy conocido o alguno menos pero que le llegara especialmente?

– Chema Saiz: Mi padre y algunos tíos eran músicos, dedicados mayormente a la música popular y de ahí me viene la herencia. Influencias decisivas fueron Los Indios Tabajaras, José Feliciano, Jarcha, Juan Carlos Calderón, Los Panchos, Nuevo Mester de Juglaría, Joaquín Díaz… y por supuesto la guitarra clásica. Como se puede ver, no vengo del rock, aunque de mayor lo he disfrutado y lo disfruto mucho.

-¿Por qué el jazz, a qué se debió esa elección?

-Chema Saiz: Con 15 años escuché a Django Reinhardt y a Chick Corea. Ambos superaban con mucho lo que hasta entonces había escuchado. Ahí decidí y elegí. Tirando del hilo ya fui conociendo a los grandes del jazz y me zambullí de lleno en esa música.

 -¿Hubo formación reglada?

-Chema Saiz: No en jazz, el jazz lo aprendí de los discos, una escuela, para mí, la más fiable. De más mayor tomé algunas clases, pocas y dispersas, con Sean Levitt, Dan Rochlis, Jimmy Ponder, Horacio Icasto, Pedro Ojesto. También cursé seminarios con Barry Harris, Chuck Israels, Dave Liebman, John Abercrombie… y lo más reglado que hice fue la carrera de guitarrista clásico, cuyo grado superior lo terminé en Madrid con 36 años, justo cuando saqué el Solo Album 1.

-¿Y cómo guitarrista clásico qué pasó?

-Chema Saiz: Nunca me profesionalicé como tal, pero jamás dejé esa práctica, fue el vehículo principal hacia la música clásica desde mi temprana adolescencia. En mi formación y/o deleite musical estuvo, está y estará presente Bach, Beethoven, Mozart, Debussy, Satie, Stravinsky… más, por otro lado la técnica que me aporta la guitarra clásica me da muchas posibilidades y me abre mucho campo.

– Acaba de publicar un disco en solitario, se titula Solo Album Vol. 2. Cuéntenos la diferencia con el volumen 1 y sobre la selección del repertorio…

-Chema Saiz: Una de las diferencias está en 21 años, en cuanto a la forma de tocar. Yo estaba mucho más en forma, y pretendía dar una cierta talla, ahora mi único objetivo ha sido tocar lo que tenia en la casilla de salida; en cuanto al repertorio, el volumen 1 (que no se llamó así en su día) se compone de canciones populares de nuestra geografía, y en el 2 temas originales y standars del jazz americano, incluyendo 3 de Monk (favorito sempiterno) y uno de Ellington. Se podría decir que es el disco más jazzero que tengo, desde esa perspectiva.

-¿Qué repercusión tuvo en su día el Volumen Uno?

– Chema Saiz: A los guitarristas y yo creo que en general gustó, sobretodo a los de guitarra clásica. Hubo algunas críticas buenas, por ejemplo de Cifu, del tempranamente malogrado Federico González o de Pablo Sanz, por quienes siempre me he sentido arropado, también de algunos otros. Pero en aquellas todavía había bastante radicalismo en cuanto a si las cosas eran jazz o dejaban de serlo. Voy a poner dos opiniones cuyas fuentes no citaré, pero sí dejo constancia de que son pesos pesados en el jazz: una fue “ese disco no me gusta porque has elegido un repertorio franquista”, y la otra “no sé por qué te sigues empeñando en hacer jazz con música española”. Eso es lo que había entonces.

– Se ha publicado a través de Errabal Jazz ¿Cómo opera esta clase de discográfica con respecto a la publicación de la música? ¿Lleva tiempo con ese sello?

– Chema Saiz: No llevo nada de tiempo con el sello, acabo de empezar con él. No sé muy bien cómo opera, pero sí sé que lleva artistas a los que admiro, como son Chris Kase, Joaquín Chacón, Ander García, Mikel Andueza. Así que me apetecía estar entre ellos. Espero que a ellos no les moleste…

– Presentar un álbum en solitario suele suponer una responsabilidad extra… todo el sonido depende de una persona, ¿Sintió el peso de esa responsabilidad?

– Chema Saiz: Sí, es una buena responsabilidad, pero a mí no me supone más que un proyecto en grupo. Ni menos, es para mí otro tipo de responsabilidad. Es verdad que en grupo se toca más relajado, pero también tienes que conseguir una unidad con los componentes… cada formato tiene sus más y sus menos.

– Como es usted madrileño no puedo dejar de preguntarle por esta situación que estamos viviendo con respecto al coronavirus, covid-19 ¿Cómo se ha vivido desde uno de los tristes focos principales de la epidemia, Madrid?

– Chema Saiz: pues ha sido y es una tragedia, desde luego, los hospitales están saturados y es un verdadero drama. No nos queda otra que adaptarnos a la nueva situación y cumplir con lo único que puede frenar la expansión, quedarse en casa, o rezar si se es creyente.

– Hace relativamente poco nos encogió el corazón la noticia de la muerte del saxofonista Marcelo Peralta, un clásico del escenario madrileño ¿Lo conocía? En caso positivo, ¿Qué recuerdos tiene sobre él?

– Chema Saiz: Sí, lo conocía. Hace años tocamos juntos en un proyecto mío, se aprendió mi repertorio en tiempo récord, y además muy bien. Era un excelente músico y absolutamente humilde. Como persona era encantador. Ha sido una triste pérdida.

– Volvamos a la música, ¿Qué es del proyecto Sanchema? ¿Se puede decir que habrá nuevas noticias o se va a centrar en su carrera en solitario?

– Chema Saiz: Pues ese proyecto sale poco a pasear, pero cuando sale, sale bien. David Sancho está ahora mismo en infinidad de proyectos, es uno de los pianistas-teclistas más solicitados en la actualidad. Juntos nos entendemos, a mi parecer, de forma casi mágica.

– Tras el mazazo ya explicado, la “escena” madrileña como la de todos los lados ha sido anulada por completo. Un holocausto ¿Cree que hay músicos que pueden estar pasándolo mal? ¿Conoce algunos planes del gobierno para mitigar de alguna manera esta presión?

– Chema Saiz: Sé que hay muchos músicos pasándolo mal, y otros muy mal, lo cuál es muy lamentable. Del gobierno he oído hablar de planes, con músicos y con no músicos, con autónomos y con gente con ertes, pero de hechos, que es lo que importa, hablaremos cuando pase el tiempo.

– El pasado 17 de marzo se cumplía 5 años del fallecimiento de Juan Claudio Cifuentes, Cifu, entrañable Maestro de medios de comunicación con respecto al jazz, paralelamente nos encontrábamos con un video suyo actuando en el programa televisivo Jazz entre amigos. ¿Qué recuerda de su paso por el programa? ¿Y de Juan Claudio Cifuentes, Cifu?

– Chema Saiz: El programa aquel, que lo grabamos en abril del 89 y se emitió en agosto del mismo, fue una gran ocasión, la que aproveché como pude, y fue gracias al realizador Javier Díez Moro, a quien conocí casualmente en la boda de un amigo ¡Qué cosas! También estaba por allí Pedro Iturralde, que como había tocado con él hacía poco (me invitó a tocar un par de temas con su banda, no fue, digamos “oficial”), pues se produjo el ‘tráfico de influencias’ (risas).

En la producción trabajaba el guitarrista, y estupendo amigo, Marce Merino, que me hizo una “entrevista sin entrevistador”, que es la que aparece en el programa. Me costó una barbaridad, no estaba yo lo más mínimamente preparado para tal cosa. Tras la emisión del programa conocí a Cifu, que además era muy amigo de quienes yo conocía entonces, por supuesto Iturralde, y sobretodo Carlos González ‘Sir Charles’, el baterista. Cifu era un hombre muy cercano y muy ameno, y tuve la suerte de caerle bien. Cenamos varias veces uno en casa del otro, cada uno con su madame, como él decía, y me puso muchas veces en sus programas A Todo Jazz y Jazz Porque Sí. Cuando le dio el ictus me pude despedir de él, aunque ya no estaba consciente. Fue una muy lamentable pérdida.

– Hace algún tiempo cerró el Bogui Jazz, lugar donde actuó usted en bastantes veladas… ¿Se echa de menos ese contacto tan especial con el público?

– Chema Saiz: Pues en otro sentido, lo del Bogui también fue una lamentable pérdida. Era, para mí el lugar más emblemático de Madrid y de muchos otros sitios: un escenario precioso, equipado completamente con backline, luces y sonido, con Deme (Demetrio Gómez) como técnico principal, una eminencia, lugar acogedor donde los haya, incluso pagaban bien. Y lo que me preguntas ¿Su público? Pues una gozada. Allí la gente sabía a lo que iba. Su gerente, Dick Angstadt, es un hombre increíble y a mí me parece que tenía un criterio muy importantemente desarrollado para concebir la programación. Por allí pasó lo mejor de lo mejor. También he de decir que Dick es uno de los no muchos, más bien pocos, programadores que creían en mí, que consideraban que yo tenía algo importante que decir musicalmente.

– Gracias por su tiempo, Chema. Le deseamos todo lo mejor, ¿Quiere añadir algo para los lectores de nuestra web?

– Chema Saiz: Sí, que deseo, de todo corazón, que salgamos cuanto antes de esta difícil situación que nos ha creado este maldito virus, y que os agradezco a vosotros que me hayáis dado la oportunidad de hablar de mis cosas, que tenía ganas, la verdad.

Foto: Promocional