La muestra El sauce ve de cabeza la imagen de la garza, comisariada por Catalina Lozano, estará abierta desde mañana [sábado 20], de martes a domingo de 12:00 a 20:00 horas

TEA Tenerife Espacio de las Artes presentó hoy [viernes 19] El sauce ve de cabeza la imagen de la garza, una exposición que explora a través del arte las construcciones del paisaje como imágenes naturalizadas, es decir, como lugares en los que las nociones de naturaleza y cultura convergen y visibilizan el tránsito entre ambas, evidenciando a menudo las relaciones entre sus aspectos técnicos e ideológicos. La consejera del Área de Cultura, Museos, Educación, Juventud y Deporte del Cabildo insular, Concepción Rivero; el director artístico de TEA Tenerife Espacio de las Artes, Gilberto González; y el artista Adrián Alemán, dieron a conocer los detalles de esta nueva muestra curada por la comisaria e investigadora independiente residente en Ciudad de México Catalina Lozano (Bogotá, 1979).

Concepción Rivero agradeció el trabajo curatorial “realizado por esta maravillosa experta” en esta nueva colectiva que reúne medio centenar de obras (fotografías, instalaciones, pinturas, tapices, videos y dibujos) procedentes tanto de las colecciones de TEA, como de diferentes colecciones privadas como la del Instituto Visón de Bogotá, pero también directamente del trabajo de un buen número de artistas. Durante la presentación, Rivero detalló que El sauce ve de cabeza la imagen de la garza estará abierta desde mañana [sábado 20] hasta el 4 de octubre, de martes a domingo de 12:00 a 20:00 horas, y que será podrá visitarse de manera gratuita durante este mes.

Además de ello, destacó que algunas piezas que se exhiben en esta muestra -como la de Adrián Alemán, titulada Eudemonía porvenir (2020)- son nuevos procesos desarrollados por los artistas ex profeso para esta muestra. También ha sido creada para esta ocasión otra pieza firmada por Carme Nogueira, Tenerife(2020). La exposición incluye también algunas piezas, como es el caso de Plomo y Brea, de Carolina Caycedo, que se exponen en España por primera vez. Esta pieza en concreto llega a la Isla tras la reciente muestra en el Centro Pompidou de París.

Gilberto González explicó que esta nueva propuesta expositiva toma su título de un haiku de Bashō que aparece en la película Sans Soleil (1983) de Chris Marker. Asimismo el director artístico de TEA detalló que la muestra aborda la idea de cómo vemos, de cómo la mirada es una construcción y sobre la forma que tenemos de ver y entender el territorio. “El sauce ve de cabeza la imagen de la garza reúne a un amplio número de artistas que proceden de Latinoamérica pero también hay en ella artistas europeos que abordan el tema del paisaje”, señaló González quien subrayó que la obra de Adrián Alemán condensa la idea del sentido del paisaje y de cómo el Siglo XXI ha interpretado la idea del paisaje”.

El sauce ve de cabeza la imagen de la garza, que utiliza la idea de ruina como una herramienta metodológica, presenta obra de Berenice Abbott, Adrián Alemán, Bleda y Rosa, Santiago Borja, Brassaï, Carolina Caycedo, Wilson Díaz, Patricia Esquivias, Harun Farocki, Trino Garriga Abreu, Dan Graham, Michele Horrigan, Marine Hugonnier, Hector Hyppolite, Isuma, Patrick Keiller,

Teresa Lanceta, Janelle Lynch, Sean Lynch, Gilda Mantilla & Raimond Chaves, Britta Marakatt-Labba, Carme Nogueira, Tania Pérez Córdova, Peter Piller, Xavier Ribas, Xabier Salaberria, Amaia Urra y Emma Wolukau-Wanambwa. La muestra cuenta con el apoyo de Cultura de Irlanda en la producción y transporte de las piezas de Sean Lynch y Michelle Horrigan y del Instituto Canario de Investigación Agraria del Gobierno de Canarias en la pieza de Amaia Urra,Arbusto ardiente (V. Península Ibérica, 2017-2020).

Adrián Alemán, que recordó como “tremendamente estimulante el encuentro con la comisaria Catalina Lozano”, explicó que la obra que ha creado para esta muestra –Eudemonía porvenir- es fruto de un largo proceso de trabajo que parte de Dialécticas criollas, “un proyecto que aborda la separación entre naturaleza y sociedad que fundó las bases de la modernidad a principios del Siglo XIX”. “Me interesa la medida en que la modernidad estimuló el conocimiento natural, el desarrollo del naturalismo decimonónico”, añadió el artista tinerfeño que agregó que la pieza que presenta en esta muestra “trata de reflexionar sobre el territorio y sobre el paisaje a partir de la fotografía de unos cuadros del pintor paisajista Martín González”.

Las obras que conforman esta propuesta proporcionan una oportunidad para reflexionar críticamente sobre una serie de transacciones económicas, materiales y culturales típicas de la era del capitalismo y el colonialismo y sus rastros visibles, así como sus implicaciones invisibles. Las ruinas que se presentan en esta muestra son producto de una cierta forma de ver, más que imágenes literales de decaimiento. Esta metodología nos permite imaginar diferentes formas de excavación de ruinas ecológicas, económicas, arquitectónicas y personales o sociales para empezar a visualizar el fantasma de una devastación anclada en prácticas coloniales. Es así que las imágenes naturalizadas del paisaje son interrogadas a través del trabajo de los artistas aquí reunidos, como en una sesión espiritista en las que invocamos fantasmas que no son visibles pero que se manifiestan por medio del lenguaje.

Entre las obras expuestas en esta nueva colectiva se encuentran Testigos. 2020 + Everything is sacred till is not, de Santiago Borja; A dónde irá veloz (2017), de Patriccia Esquivias; View of the City (1981), de Haruni Farocki; Stigma Damages (2013-2014), de Michele Horrigan; The Last Tour (2004), de Marine Hugonnier; Robinson in Ruins (2010), de Patrick Keiller; What is an Apparatus. (2016), de Sean Lynch; Isla (2009) y Cielo sin cielo (2009), de Gilda Mantilla y Raimond Chaves; Perejil, de Xabier Salaberria; Promised Lands(2015), de Emma Wolukau-Wanambwa; New York (1935), de Berenice Abbott; Schlafende Häuser (2004), de Peter Piller; o The Llobregat (2009), de Janelle Lynch.

Catalina Lozano está interesada en relatos menores que cuestionan formas hegemónicas de conocimiento. El análisis de narrativas coloniales y la deconstrucción de la división moderna entre naturaleza y cultura han sido puntos de partida para muchos de sus proyectos curatoriales y editoriales como Le jour des esprits et notre Nuit (CRAC Alsace, Altkirch, 2019, co-curada con Elfi Turpin), Ganar perdiendo (CentroCentro, Madrid, 2019), Lo que no sirve se olvida (CAPA, Burdeos, 2015), Una máquina desea instrucciones como un jardín desea disciplina (MARCO Vigo, FRAC Lorraine y La alhóndiga de Bilbao, 2013-14) y el libro Crawling Doubles: Colonial Collecting and Affects (B42, París), co-editado con Mathieu K. Abonnenc and Lotte Arndt.

En 2018 su libro The cure fue publicado por A.C.A. Public. En el Museo Jumex ha desarrollado proyectos expositivos con Fernanda Gomes, Xavier Le Roy, Ana Gallardo entre otros artistas y organizó la exposiciónPodría ser (una flecha). Una lectura de la colección Jumex. Por otro lado, la exposición se enmarca dentro del ámbito de estudio que TEA abrió hace ya un año para reflexionar sobre la crisis de la modernidad y sus paradigmas al repensar conceptos como paisaje y sus consecuencias que son fundamentales en un territorio como Canarias.

TEA Tenerife, que se ha sometido a rigurosas medidas de desinfección, mantiene un aforo reducido y controlado, manteniendo una distancia de seguridad de dos metros y con los elementos táctiles para el visitante inhabilitados, sin audioguías ni folletos. Los textos de la muestra están disponibles en la web del centro ([http://www.teatenerife.es)]www.teatenerife.es) así como podcast y vídeos que ayudan a ampliar el conocimiento sobre la muestra. Además de ello y siguiendo los protocolos de seguridad establecidos se solicita a los visitantes que asistan con mascarilla.

Foto: promocional.