Se nos había escapado la oportunidad de disfrutar de la película The Gentlemen : Los señores de la mafia, con el marchamo y firma de calidad del reconocido y reputado director de cine Guy Ritchie y ahora por cuestión de los reestrenos provocados por la crisis del Covid19, hemos podido degustarla.

La película, que dura 113 minutos, está protagonizada por una gran cantidad de actores de relumbrón como por ejemplo Matthew McConaughey, Charlie Hunnam, Hugh Grant, Colin Farrell y una amplia nómina de actores que deja una labor coral y redonda. El film presenta una historia poco innovadora y exhibe sus preferencias y señas favoritas sin ningún tipo de complejo, lo que opera positivamente en el crecimiento del mismo. De esta guisa degustamos una película cuyos referentes son El Padrino, con marcado acento incofundiblemente británico y algunas tónicas propias del Quentin Tarantino de Pulp Fiction -más que evidentes-.

Hasta la excusa que buscan para el personaje de Mathew McConaughey, con un marcado acento norteamericano, está hecha a posta para que se cuele como el agua en estas premisas que contamos. Más allá de este sello y estas señas de identidad, de mafiosos del siglo XXI, sólo hay que relajarse y disfrutar de un despliegue bastante bueno en el que el director de Snatch: cerdos y diamantes sigue luciéndose en pos de las buenas historias. Es un placer descubrir que Guy Ritchie sigue con proyectos más personales y hasta cierto punto íntimo que dista mucho de sus incursiones más populistas como Aladdin o Rey Arturo.

El imperio de la droga, el verde de la “maría” combinado con el verde de los billetes es una combinación suficientemente buena para vincular al espectador de manera efectiva ¿Quién va a heredar un importante holding empresarial tan lucrativo como ilegal? Ese es el juego. El guion es bastante previsible en algunas ocasiones pero eso no resta para conectarte a una historia bien narrada – el papel de Hugh Grant es decisivo en ese aspecto- que tampoco está carente de algún requiebro final que es de un acabado excelente. Tampoco se llegan a los inverosímiles cambios de rumbo de los que hace gala M. Night Shyamalan, otro plus de The Gentlemen.

Uno de los interrogantes a los que nos enfrentábamos con esta película tenía que ver con la cantidad de gallos en el gallinero y si tantas estrellas del celuloide se engrasaban bien y funcionaban de manera efectiva. Y el resultado es absolutamente aplastante, cada uno de los actores cumplen con su papel como el engranaje propio de un reloj suizo. Perfectos, a su hora. Especialmente nos ha gustado el fichaje del irlandés Colin Farrell al que echábamos de menos en su labor, tanto que pensábamos que se había retirado. Su personaje es una perita en dulce y está escrito –parece- pensando exclusivamente en él.

Es un placer volver a disfrutar de películas en la oscuridad de las salas de cine, donde de verdad se aprovecha casi cualquier tipo de proyecto audiovisual. Y más en este caso, una película de mafiosos; mitad bien vestidos, mitad en chandal, que apunta a una diversión adecuada que suma 113 minutos de entretenimiento. En resumen, metraje adecuado, acción precisa, actores brillantes y un guion al que hay que darle un poco de fe pero que al final acaba cuajando una magnífica fórmula.

Foto: Promocional.