El nombre de Lajalada surgió de una conversación, quizás la charla tuvo lugar en la misma habitación donde cuelga el póster que encontramos en esta fotografía, con la cita de Mafalda es curioso, uno cierra los ojos y el mundo desaparece. Quizás la artista se planteó lo mismo que el personaje de Quino cuando pasó de ser Bel Bee Bee a la Lajalada, porque, nos dice, a veces hay que tomarse las cosas menos en serio, quitarle hierro y hacer lo que uno quiera. Belén Álvarez Doreste tiene 24 años y lleva más de diez dedicándose a la música, ahora, quizás, con más incertidumbre por la crisis sanitaria que nos encerró a todos y que ella aprovechó para grabar nuevos temas.

Belén Álvarez Doreste Habitualmente no trabajamos en acústico, tenemos un formato bastante más electrónico y para esta iniciativa hemos dado un vuelco a todas nuestras canciones. Ha sido muy enriquecedor porque hemos vestido los temas de otra manera y aprendido a hacerlos más sencillos, esperemos que guste a la gente.

Gran parte de los temas que presentarán en Patios Encantados Online surgieron durante el confinamiento, ¿han estado activos en las redes durante el encierro?

B.A.D.– La verdad es que nosotros en concreto no. Hubo chicos que estuvieron haciendo muchas cosas por Instagram, yo, la verdad es que soy un poco reacia a todo esto porque a veces me parece que es complicado poder entender bien la música o escucharla desde la pantalla de un móvil, aparte de que la calidad es bastante menor, entonces, en general, no hice eso durante la cuarentena sino dedicarme a grabar en casa. Luego sí empezamos a dar conciertos pero ya para verlos desde un ordenador o una tele, que creo que es una manera de escuchar música mejor que en la pantalla de un móvil. También hicimos otras cosas, pero ya más orientadas a YouTube y otras plataformas que te permiten funcionar un poquito mejor.

Pasar de los escenarios a las pantallas digitales no te convence…

B.A.D.– Es que es muy difícil, estamos en una época en la que todo es pura inmediatez y la gente está en el móvil, te hace scroll y estás haciendo un concierto en directo y con solo un click te pasan a la siguiente historia o al siguiente vídeo, etc. Entonces, la atención o simplemente el ambiente que hay en un concierto en vivo se pierde por completo, esa conexión cuando estás delante de personas… No tengo muy claro con qué plataformas o de que modo lograríamos revivir eso, ese componente mágico de la gente respirando bajito para escuchar no lo tienes ni un ordenador ni en nada…, así que no lo sé.

¿Para cuándo un disco de Lajalada?

B.A.D.- La verdad es que nosotros empezamos la casa por el tejado, porque empezamos con más conciertos que grabaciones. Justo ahora me parece que hemos conseguido madurar la idea lo suficiente­ -nosotros mismos también- y es el momento de empezar a grabar. Hemos estado trabajando mucho en el folklore visto de otra manera y creo que marcará el sello de este primer trabajo de la Lalajada. Estamos viviendo unas sinergias maravillosas y, gracias a las nuevas tecnologías y un poquito de pausa durante el confinamiento, hemos podido grabar canciones con artistas de estilos muy diferentes, como, por ejemplo, con Víctor Batista que viene de Los Gofiones, y eso es mágico, es un regalo.

¿En qué estilo te sientes más cómoda?

B.A.D.- Con la música despacito (risas), me gusta jugar con la música, pero esa parte íntima para mí es muy especial. Intento buscar el equilibrio y el tiempo para ofrecer un servicio musical y hacer la música que me sale del alma. Yo me dedico también a componer para otras personas, para proyectos audiovisuales, bandas sonoras y me preocupa, en estos nuevos tiempos, poder seguir haciendo lo que me gusta.

¿En qué próximos eventos podremos escuchar a Lajalada?

B.A.D.- Tocaremos en el festival Phe 2020, en Tenerife. En principio, parece que todo saldrá adelante, pero es que igual mañana nos vuelven a cortar las alas, no tengo ni idea, quien sabe. Es importante que sigan saliendo proyectos y salgan más cosas, porque vamos a necesitar música, películas, Cultura, si nos vuelven a encerrar.

Foto: promocional.

Texto: Cabildo de Gran Canaria