Ya hemos podido hincarle el diente al nuevo disco de la vocalista Eva Romero, material sensible en donde se combina su aterciopelada voz con la guitarra de Manuel Hamerlink para tributar a uno de los más importantes compositores de la historia del jazz, Victor Young. Este Victor Young Tribute es un disco honrado que da precisamente lo que promete; voz y guitarra pero con algún refuerzo interesante como el saxo de Ramón Cardo en la canción de presentación del álbum; Delilah.

No se pierdan la animada y extensa charla con Eva Romero. Aprovechamos también para preguntarle sobre el recientemente fallecido trombonista Toni Belenguer.

– ¿Cómo empezó en el mundo de la música? ¿Tuvo siempre la intención de ser cantante o jugueteó con otros puestos musicales?

– Eva Romero: Empecé de manera autodidacta a los 7 años, con una melódica que me regaló mi padre. A los 9 me inscribí en la escuela de educandos de la sociedad musical de mi pueblo, l’Olleria, y allí empecé con el saxo alto… y seguí hasta cursar los estudios superiores. Más tarde, me di cuenta de que la voz había sido mi instrumento desde siempre, de hecho pasé unos años cantando en orquestas de baile. Nunca me planteé ser otra cosa que músico, de una u otra manera.

– Su último disco, de sonoro título, Victor Young Tribute es –como no podía ser de otra manera- un tributo al gran compositor de Chicago, ¿Tuvo claro que era la persona indicada para el proyecto desde un comienzo?

– Eva Romero: Me gustan los proyectos monográficos porque me permiten hilar una historia de principio a fin. Llevo elaborados otros proyectos monográficos ue no hemos llevado al estudio: sobre Cole Porter, música de compositoras, Billie Holiday, Ella Fitzgerald & Joe Pass, los duos de Carmen McRae y Betty Carter… Me siento cómoda cantando y contando. Por otra parte, Victor Young tiene unos pocos temas famosísimos y otros muchísimos que no se tocan casi nada. Por ejemplo, dos extremos: la archiconocida Stella by Starlight y I oughta know more about you.

De la primera encontramos decenas de versiones; de esta última solo conseguimos localizar una después de peinar internet. Este es mi objetivo, redescubrir aquellas joyas a las que aún no se les ha sacado brillo. Es un trabajo apasionante, y por eso soy una intéprete compulsiva sin inquietudes compositivas.

– Nos hemos quedado helados con la noticia del fallecimiento de Toni Belenguer, ¿Qué siente sobre esta irreparable pérdida? 

– Eva Romero: Justo una semana después de participar en el concierto de presentación de nuestro disco, se nos apagó de repente Toni Belenguer, nuestro Toni Belenguer. Las redes sociales se han inundado de fotos, de anécdotas, de agradecimientos, de notas de pésame de centenares de músicos de todos los niveles y estilos, de aficionados a la música… Cualquier persona que lo conoció guarda en la memoria algún momento mágico con Toni. Era una persona absolutamente llena de amor y de generosidad que agradecía a los demás cualquier gesto, por insignificante que fuera, que regalaba su tiempo y su talento a quien se lo pedía. A la familia del jazz valenciano no solo se le marchado un referente musical, sino alguien con una humanidad, una genialidad y una originalidad en la que estamos de acuerdo absolutamente todos.

Creo que, a partir de ahora, cada vez que uno de nosotros acuda a una jam, notará que falta Toni, y también creo que ese será el recuerdo que tendremos la mayoría: Toni tocando con todo el mundo el trombón, la guitarra, el contrabajo, cantando… siempre tocando, siempre sonriendo, músico 24 horas al día y siempre a punto para tocar lo que sea, donde sea y con quien sea. Siempre se dice esto, pero en este caso puedo asegurar que es totalmente cierto: deja un vacío irreemplazable y lo vamos a echar muchísimo de menos.

– Ha optado por un disco a voz y a guitarra, ¿Hubo más posibilidades y se quedó con este formato? ¿Cómo fue el encuentro con Manuel Hamerlinck?

– Eva Romero: Manuel Hamerlinck y yo encajamos como dos piezas de un puzzle desde que empezamos a tocar juntos, hace más de 4 años. Él, fan de Joe Pass; yo, fan de Ella Fitzgerald. Necesitaba hacer un disco muy mío, donde no pudiera esconderme en ningún momento, donde mi responsabilidad no fuera menor de un 50%, un disco que se pareciera a mí: por momentos dulcísima, o enérgica, o sensual, o kamikaze… Y Manuel siempre consigue que me arriesgue, en parte porque sé que él siempre sabe qué voy a hacer incluso antes que yo misma lo haya decidido. Es un excelente compañero de duo.

– No queremos soslayar el saxo Ramon Cardo en la canción número 11, Delilah, ¿Cómo llegó a Cardo?

– Eva Romero: Ramon Cardo es una persona importantísima para mí. Él fue el primer músico profesional de jazz que me escuchó, y enseguida me animó a dedicarme a esto. Me enseñó, me dio confianza, contó conmigo para proyectos preciosos, como un Homenaje a Billie Holiday a cuarteto que hemos llevado por toda España… para big bands que ha dirigido… Y si el disco tenía que parecerse a mí, Ramon tenía que estar. Por supuesto, estoy agradecidísima porque se haya prestado a colaborar con el soprano y conseguir que nuestra Delilah sea un tema de los que no puedes parar de escuchar. Ramon Cardo es el músico más talentoso que he escuchado como compañero y estando yo en el público.

– ¿Cuál es su estándar favorito de Victor Young? A nosotros nos encanta My Foolish Heart.

– Eva Romero: My Foolish Heart es una gran balada que me encanta porque me permite hacer esas frases tan largas que me gustan tanto, pero me es difícil elegir uno. De hecho, ya fue muy difícil descartar algunos temas como Love Letters, Johnny Guitar… ¡No se podía hacer un disco de 30 temas! Aunque he descubierto temas maravillosos, como Golden Earrings, creo que me quedo con el conocidísimo Beautiful Love. Cuando lo escucho en este disco, enmedio de otros menos conocidos, me da la sensación de haber conectado mi ayer y mi hoy.

– Nombre a algunas cantantes que le haya influido más, quizás a 5

– Eva Romero: Justamente 5 son las que necesito enumerar, por este orden: Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Billie Holiday, Anita O’Day y Carmen McRae. Todas tienen un timbre peculiar y una forma distinta de afrontar los temas, y aprendí muchísimo transcribiendo su manera de emitir, de frasear, de usar la fonética… Son como una enciclopedia vocal.

– En A weaver of dreams tiene un momento espectacular del denominado “scat” ¿Es una de sus técnicas favoritas?

– Eva Romero: Yo siempre les digo a mis alumnas que, actualmente, hay una diferencia entre lo que es un crooner/sirena y lo que es un/una cantante de jazz, y esa es la capacidad de improvisar. No me refiero a que sea obligado improvisar en todos los temas a todas horas (tampoco otros instrumentos improvisan en todos los temas), sino a que se tenga la misma capacidad de hacerlo que el resto de compañeros que tocan otros instrumentos. Es el paradigma actual de la cantante de jazz, diferente de lo que se entendía como «cantante de jazz» antes de Ella, o incluso contemporáneamente a Ella. Si el jazz es sinónimo de libertad, nada más libre que la improvisación, y las cantantes, obviamente, usamos esta técnica de inventar sílabas para poder hacerlo.

– ¿Cómo está el panorama de la música después de la crisis covid que hemos vivido allí donde reside? ¿Cree que es cuestión de tiempo que se recobre la normalidad?

– Eva Romero: Para mí, igual que para los músicos con los que me relaciono, la falta de conciertos se traduce en una falta de ingresos que nos causa un gran sufrimiento. La mayoría no somos artistas con una proyección internacional, ni ídolos de masas. Nosotros, si no tocamos, no comemos, y se viven momentos dramáticos cuando uno no tiene a quién acudir para pedir ayuda o, aún peor, cuando tiene personas que dependen económicamente de uno. Creo que, en nuestro caso, tardará más que en otros sectores el retorno a una cierta normalidad porque, como pasa siempre, nos meten en un saco que no es el nuestro. Antes, porque no se tenía en cuenta nuestra particularidad en las cotizaciones a la Seguridad Social y, ahora, porque somos calificados como ocio nocturno, no como cultura, y tenemos que ver como se cancelan muchos conciertos mientras hay aglomeraciones en otros sectores más protegidos. Necesitamos una legislación que nos ampare específicamente.

– En este estado de cosas ¿Cómo va a presentar un disco de estas características?

– Eva Romero: El disco está editado por Sedajazz Records. Sedajazz es el buque insignia del jazz de Valencia desde hace años y, además, es como una casa de todos a la cual vamos siempre a resguardarnos de la lluvia. El concierto de presentación se hará al aire libre, en las instalaciones de Sedajazz que, una vez más, nos cobija y nos protege con su reputación y su incansable labor en pro del jazz. Posteriormente, creo que el hecho de que el disco sea a duo nos facilitará seguir presentándolo en más lugares. La contratación será más accesible por el espacio que se necesita con motivo de la distancia de seguridad y también, como no, por el caché. Al final, si hay una crisis tan brutal como esta, afecta a casi todos.

– Explíquenos su participación en la canción Stella By Starlight en este disco, ¿Creó una letra sobre un solo de John Coltrane?

– Eva Romero: Cuando te decides a grabar un tema que todo el mundo ha grabado, corres el riesgo de que el tema pase desapercibido, y Stella es un tema demasiado bonito para eso. Introdujimos el verse, que es raro de encontrar registrado, y luego, en vez de hacer un solo al uso, pensé en crear un vocalese. Coltrane, como todos los grandes, sabía la letra de la canción y me pareció que la tenía en cuenta al hacer su solo en el disco 1958 Miles, me pareció que lo oía cantándola. Efectivamente, cuando me puse manos a la obra, vi que solo necesitaba una pequeña adaptación, por lo que, técnicamente, es como decir con palabras lo que Coltrane pensaba mientras tocaba, y esa conexión incierta -pero que yo me creo a pies juntillas- me hace sentir feliz. No todos los días puede uno cantar lo que Coltrane está pensando supuestamente (risas).

– ¿Qué cree que tenían como peculiaridad los compositores de canciones de la época de Young entre otros para que lograran tal fama y popularidad que ahora, casi un siglo después sigamos enganchados a su cancionero?

– Eva Romero: Para mí, dejando a un lado la incuestionable calidad de las melodías y su amplio registro, estoy segura que es por las letras. Pero ya no por lo que dicen, porque es cierto que algunas veces no son profundísimas ni originalísimas, sino por el arte de los letristas para usar aquellas palabras que, fonéticamente, ayudan a trasladar la intención de la canción. Cole Porter, por ejemplo, hacía sus propias letras porque necesitaba que las palabras sonaran más suaves, o menos, o que permitieran una resonancia específica, hasta el punto de crear neologismos. Con ello conseguían una coherencia entre lo que sonaba y cómo sonaba. Eso, esa cadencia, creo que se ha perdido, porque el oficio de letrista se cotiza a la baja.

– Ha publicado con la discográfica valenciana Sedajazz Records, ¿Cree que es importante en el 2020 contar con el respaldo de una discográfica? ¿Cree en las plataformas como spotify o itunes para compartir su música?

– Eva Romero: Como he dicho antes, tener el respaldo de Sedajazz Records es un orgullo, porque da nuestros trabajos un sello de calidad y una difusión que, de otra manera, no tendrían. Estoy agradecidísima de compartir discográfica con algunos de los mejores jazzmen y jazzwomen del estado, y de que Sedajazz haya pensado que este disco merece salir bajo su sello. Las plataformas on line son una manera maravillosa de hacer llegar a cualquier rincón del mundo nuestra música, pero es verdad que yo soy muy romántica, me gusta tener mi CD, abrirlo, tocarlo, mirarlo… La combinación de ambas es lo ideal y, ahora que los conciertos escasean, la venta de CD’s es una opción que no se puede descartar.

– Gracias por su tiempo, Eva. Si quieres añadir algo más a los lectores de Canción a quemarropa este es el momento.

– Eva Romero: Me gustaría pedirles que sigan apoyando el jazz de proximidad, que lo hay mucho y muy bueno, y en general, toda la música en directo, sin trampa ni cartón, esa música hecha por los trabajadores de la música, aquellos que hemos renunciado a tener una vida sin sobresaltos porque amamos la profesión por encima de la estabilidad, la comodidad o la retribución justa, tres características de las que carece absolutamente el circuito musical para los músicos como nosotros. Agradecer, también, a todas aquellas publicaciones, emisoras de radio, particulares en las redes sociales… que nos apoyan difundiendo nuestro trabajo y acudiendo a los conciertos en las condiciones que sea.

Foto: A Sambeat.