La amplia programación de MusaEscandinavia ha combinado cine, literatura, música, talleres, rutas guiadas, conferencias y actividades gastronómicas

Cerca de 1.800 personas han pasado por el museo durante este festival vinculado a la cultura nórdica, que se inició durante la primera semana de agosto

El Festival de Cultura Escandinava, MusaEscandinavia, que se ha venido desarrollando en el Museo de Arqueología y Naturaleza (MUNA), entidad dependiente del Área de Educación, Juventud, Museos, Cultura y Deportes, que dirige la consejera Concepción Rivero, pone fin a una amplia programación de más de una decena de actividades y encuentros que comenzaron la primera semana de agosto y que combinan cine, literatura, música, talleres, rutas guiadas, conferencias, arte y gastronomía para acercarnos a la cultura y forma de vida de esta región del norte de Europa. Por este festival, han pasado cerca de 1.800 personas durante las seis semanas de programación.

 

Por octavo año consecutivo, el MUNA ha apostado por una programación estival de calidad para el festival. En esta ocasión, el museo ha contado con la colaboración y el asesoramiento de agentes culturales locales pertenecientes a la amplia comunidad escandinava residente en las Islas para el diseño y puesta en marcha del programa de actividades de MusaEscandinavia. Este año, además, la programación ha sido adaptada para cumplir con las medidas sanitarias pertinentes por la pandemia y garantizar la seguridad de los asistentes.

El festival arrancó con el tradicional ciclo de cine al aire libre en el patio de Las Palmeras, realizado, como todos los años, en colaboración con la Filmoteca Canaria. Durante los jueves del mes de agosto se proyectaron cuatro películas: Un hombre llamado Ove, La Caza, Déjame entrar y El duodécimo hombre.

La literatura también estuvo presente en el festival, fruto de la colaboración con la Librería de Mujeres, a través de una sugerente cata de poesía escandinava (recitada tanto en español como en versión original), la presentación de la editorial Nórdicalibros (referente en España de las diferentes literaturas de los países nórdicos) y un taller de escritura plástica en torno al personaje más universal de la literatura nórdica infantil: Pippi Calzaslargas.

La parte más interactiva llegó de la mano del taller IQUÉA, impartido por Tipos en su tinta, en el que los participantes tuvieron la oportunidad de conocer la antigua técnica de impresión tipográfica.

Igualmente, la música escandinava también formó parte del festival a través de cuatro sesiones de dj, que desde la proa del imponente drakkar y a la luz de las auroras boreales, recorrieron el paisaje sonoro escandinavo y amenizaron las noches de los sábados de agosto.

Por otro lado, MusaEscandinavia acogió también dos conferencias vinculadas a la temática del festival: Finlandia errante o el sueño de Lemminkäinen, impartida por la periodista y escritora Carmen del Puerto; y Qué significa ser de Escandinavia?, por la filóloga danesa Mia Hove Christense.

Cabe destacar especialmente una de las actividades más demandadas dentro del festival: SaboreARTE, una original jornada  que simultaneaba ilustraciones en vivo de la artista de origen sueco Rebecka Skog; comentarios sobre la sociedad escandinava, de la mano de Mia Hove Christensen, y un exquisito menú elaborado por el gastrobar del MUNA, Mues.ca. Además, el diseñador y gestor cultural de origen noruego Lars Amundsen recorrió las calles santacruceras mostrando y desvelando los vínculos entre la sociedad escandinava y la canaria a través de los Paseos nórdicos, que culminan precisamente mañana sábado, 12 de septiembre.

Finalmente, el arte ha formado parte del festival en todo momento. Por un lado, varias piezas artísticas evocadoras de la cultura escandinava se han integrado en el patio de Las Palmeras del MUNA: un drakkar 12 metros de longitud, obra del artista Luigi Stinga. y una singular obra que recrea las famosas auroras boreales, diseñada por Zebenzui González Melián. Por otra parte, la exposición de la obra En plass i skogen (Un lugar en el bosque), de la autora Kristine Fornes, inspirada en los antiguos grabados rupestres expuestos en una de las salas del MUNA, se exhibe en el museo hasta el próximo 29 de noviembre.

Foto: promocional.