Pocos músicos pueden, a los 33 años recién cumplidos, lucir una hoja de servicios con 23 discos como titular y 45 como sideman. En el caso del pianista y compositor Marco Mezquida (Mahón, 1987), todo ello ha supuesto la siembra para recoger el fruto en los once temas que dan vida a Talismán, la obra más entregada y personal de todas las que llevan su firma.

Un disco que, como su nombre indica, es una suerte de amuleto en el que convergen épocas, estilos y sonidos diversos, que lo convierten en un fetiche y un providencial revulsivo de la música ibérica.

Como un alquimista, Marco Mezquida integra en su pócima sonora el espíritu de maestros del clásico ibérico como Granados, Turina o Albéniz, el de los románticos Liszt, Chopin o Ravel, y tiende puentes con lo popular y folclórico a través de referencias actuales como Eliseo Parra o Coetus, o con lo contemporáneo y sofisticado de un gigante como Keith Jarrett.

Es la combinación básica de todos esos elementos e identidades, donde conviven lo clásico y lo contemporáneo, lo tradicional y lo moderno, el jazz y la canción, lo que define el sonido único y personal de Marco Mezquida y se trasluce en su disco más vital, luminoso y mediterráneo. En una era global, donde no hay lugar para etiquetas ni corsés, Talismán responde con naturalidad como un canto de libertad absoluta.

Talismán supone, además, un trabajo que consolida el proceso de madurez de una formación que tuvo origen en un proyecto de encargo –Los Sueños de Ravel– y que se ha acabado convirtiendo en una seña de identidad artística para Marco. Con la inventiva y la originalidad del polifacético Aleix Tobías a las percusiones, y la imaginación e intensidad del prodigioso Martín Meléndez al violonchelo, Marco establece una trama de complicidades que derivan en un sonido de trio tan original como único.

Por todo ello, y muchas cosas más que solo se pueden apreciar a través de la escucha atenta y detallada del disco, Talismán es una de esas obras que establecen un antes y un después en la carrera de cualquier artista. Y si hablamos de Marco Mezquida, un músico con todo el futuro por delante, lo que nos ofrece es realmente alentador.

Foto: © MireiaMiralles