En nuestro contacto de hoy disfrutamos de Fume (Jazz Activist, 2020), el nuevo disco de la flautista María Toro. Fume supone el final de una trilogía, como ella misma nos cuenta en esta abundante entrevista y al mismo tiempo el reencuentro con sus orígenes gallegos. Este nuevo lanzamiento además será presentado en el Festival de Jazz de Madrid, el próximo 21 de noviembre en el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez.

Fume (Humo en gallego) es un homenaje a la casa de sus abuelos en Xerdiz, una aldea de Galicia donde María creció. Disfruten, lean y escuchen…

– Tal y como es ya habitual en esta ronda de entrevistas nos gustaría empezar por el principio ¿Cómo se forjó? Nombre a algún profesor de flauta que fuera particularmente importante en su formación

– María Toro: Empecé a tocar la flauta a los 8 años en el Conservatorio, y acabé el superior de clásico. Desde siempre había tenido interés por la música popular, por la improvisación y experimentación, por el folclore de mi tierra y de otras muchas culturas. Después vino el jazz y paralelamente el flamenco, y de ahí me fui a Nueva York, donde la aventura musical se multiplicó por mil. Años más tarde caí en Brasil, y allí me empapé de sus músicas y su cultura, que también fue definitiva para lo que es mi música hoy. En el medio de todo este periplo, si tuviese que nombrar a alguien que me haya influido en mi manera de tocar, sin haber sido siquiera mi profesor directo, es Jorge Pardo. Creo que Jorge ha cambiado la historia de la flauta y de los y las flautistas travesera para siempre.

– Fume, que significa humo en castellano, es su último disco, ¿Cómo llega a esta conclusión?

– María Toro: Con Fume se cierra una trilogía que comenzó con la grabación de mi primer disco en Nueva York en los años en que viví allí. Ese disco es el fruto de los intercambios musicales que experimenté durante ese tiempo. Posteriormente grabé mi segundo álbum durante mis años en Rio de Janeiro, que es también el resultado de las experiencias y convivencias de ese período y mi relación con una ciudad tan musical. Ahora, ya en Madrid, he sentido la necesidad de concluir estas historias a través de un disco que me lleva, entre otras cosas, a Galicia, mi tierra natal. Fume es, en cierto sentido, un reencuentro con mis orígenes.

– Va a presentar –si nada cambia- el disco en el Festival de Jazz de Madrid, ¿Lo siente como un sueño?

– María Toro: El momento de finalización de un álbum yo lo vivo como un acontecimiento muy fuerte. Es el nacimiento de tus propias creaciones, una culminación de ti mismo. En ese proceso tan largo e intenso existen millones de etapas y fases, es un carrusel de emociones, pero cuando llega el momento en que la obra está terminada yo me siento plena. Esta sensación justifica todo el esfuerzo que supone un proyecto hecho a pulmón como éste. Presentar el álbum en el Festival de Jazz de Madrid me satisface enormemente. La primera vez que asistí al Festival fue en el año 2004, cuando yo era una estudiante de jazz que tenía todo por descubrir, recuerdo que actuaba Richard Bona. A partir de ahí fui cada año a ver a mis ídolos, a mis referentes, a las personas que me han marcado mi carrera musical de una u otra manera. Y claro, estar hoy ahí, presentando mi música donde he visto a todos los grandes, sí, es más que un sueño.

– Ha colaborado en Fume con Chano Domínguez, flamante Premio Nacional de Cultura, ¿Cómo lo conoció? ¿En qué interviene precisamente? ¿También en composiciones?

– María Toro: Cuando empecé a estudiar los temas de Chano hace veinte años y a investigar en su manera de abordar la música, nunca imaginé que un día él tocaría los míos. Es un referente total, y nunca hubiese imaginado que podríamos tener proyectos juntos. Tuve la suerte de hacer una gira conjunta por Brasil en 2019, en un proyecto inédito con composiciones de los dos. En esa gira nació una bonita relación musical y de amistad que nos llevó a la idea de grabar. Chano interviene en ‘Nos vemos en la mureta’, un tema mío que compuse durante mis años en Río de Janeiro, y en ‘Esto es para ti’, un tema que Chano me regaló con una bonita historia. Nace de una progresión de acordes que Paco de Lucía le enseñó a él y que nunca se había grabado. Él se basó en esa progresión y a raíz de ahí compusimos el tema. Para mí ha sido uno de los máximos regalos musicales que he recibido y que me llevo conmigo para siempre.

– Se anima usted a cantar en algunos temas, ¿Le costó arrancarse?

– María Toro: Yo creo que me he animado a cantar porque no me lo he pensado mucho, ha sido más bien un impulso. En este álbum tengo la osadía de cantar una melodía tradicional de Galicia que me cantaba mi abuela cuando yo era una niña. Es una melodía que nace muy fuerte dentro de mí y que representa mi infancia y mis raíces, porque mis primeros contactos con la musica fueron a través de la pandereta y el folclore de mi tierra. Por eso he sentido la necesidad de cantarla en este disco. Cuando canto tiene que existir una justificación, tiene que haber algo que me lleve hacia ello, es un acto que tiene que ver más con la necesidad de expresión que con el hecho de cantar.

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– ¿Le ha tentado alguna vez un instrumento fuera de la flauta?

– María Toro: Tentaciones tengo muchas y a diario. Pero son eso, tentaciones. No he hecho el ejercicio de ponerme a tocar en serio ningún otro instrumento, aparte de la pandereta, claro. En mis tiempos tuve algunos flirteos con el saxo alto porque me decían que así tendría más trabajo, pero se quedó en eso, no me seducía lo suficiente y me sacaba horas de estudio con la flauta. Si tuviese que elegir alguno que diría el trombón. Me atrae mucho la capacidad que tiene de decir todo con solo una nota, me fascina enormemente ese imán y ese peso.

– Antes de la pandemia estuvo con muchos músicos canarios en Centroamérica. Cuéntenos la experiencia ¿Tiene visos de seguir trabajando con ellos próximamente?

– María Toro: Mi historia con la de esos músicos canarios es amor a primera vista. En diciembre de 2019 tuve la fortuna de ser invitada por Miguel Manescau, increíble músico y pedagogo canario, para dar unas master classes y unos conciertos en el X Aniversario del proyecto Mousike. Para ello me puso en contacto con músicos locales y esa experiencia fue tan fuerte que de ahí nació una banda: María Toro Canarian Quartet. Tana Santana (contrabajo), José Alberto Medina (piano) y Akior García (batería), me acompañaron meses más tarde a una gira por México y Centroamérica que lamentablemente se vio truncada por la pandemia y nos tuvimos que regresar en la mitad del viaje. Aún así, en esa gira nos dio tiempo a tener una increíble experiencia humana y musical de la que nacieron temas, claves y todo tipo de locuras musicales que espero poder grabar próximamente. Cuando algo nace y fluye de esa manera no hay quién lo pare, ¡Ni siquiera la pandemia!

– ¿Sigue usted en la senda de ritmos brasileños después de haber colaborado con el genio de Arapica, Hermeto Pascoal o están más escondidos?

– María Toro: Yo creo que siempre han estado escondidos.

– ¿Ha sido muy cruel la cuarentena por covid allá donde la haya pasado? ¿Cómo vive estos tiempos de incertidumbre?

– María Toro: Creo que como todo el mundo, de cualquier gremio, no sabemos a donde vamos y eso genera mucha inseguridad. Los músicos y músicas nunca hemos sido un sector estable y mucho menos lo somos ahora. Estamos dando conciertos sin público, master classes sin alumnos, cancelando conciertos en las horas previas. Es un escenario nuevo para todos y estamos aprendiendo a manejarnos. Yo intento verle la parte positiva y aprovechar este momento para la reflexión, para pensar en lo que somos y en lo que queremos.

– ¿Cómo se compone una canción? ¿Cómo surge la inspiración para tener un tema y pasarlo al papel?

– María Toro: Para mí, una canción es un conjunto de experiencias. En mi caso no existe un momento concreto de inspiración, son muchos momentos de inspiración a lo largo de los tiempos, que se van quedando dentro de una y que en un momento salen. Es un trabajo de horas y horas y horas de concentración, de vivencias, de experimentación, de estar pensando, probando, sintiendo… y llega un momento en que toma forma y se culmina. Las composiciones me salen siempre a través de la melodía y en ningún caso el resto de los elementos debe condicionarla o sacrificarla. Me sale así por supuesto por el instrumento que toco, pero también porque desde mi punto de vista, la melodía es el elemento de mayor poder comunicativo. Cuando vas a un concierto la gente se marcha cantando una melodía y eso es lo que más fuerza tiene y que facilita la colectividad.

– Un cuarteto con David Sancho, al piano, Toño Miguel, al contrabajo y Andrés Litwin a la batería ¿Es el cuarteto estable que necesitaba?

– María Toro: Sí, sin ninguna duda. A mi llegada a Madrid en 2017 formé una banda para poder expandir mi música por España y Europa. Llevaba años llevando mi proyecto por Estados Unidos y América Latina, pero no había rodado por esta parte. En el día a día de los conciertos, las jam sessions y las actividades musicales de Madrid me topé con David, Andrés y Toño, que se han convertido en elementos fundamentales para poder expresarme y sin los cuales Fume no hubiese sido posible.

– La “intro” a piano de A Costureira es una delicia, casi se puede decir que aparca la flauta ¿Fue a posta este cambio?

– María Toro: Sí, de hecho ese tema es el único de todo el disco que no lleva nada de flauta. He querido romper completamente con todo y dejar solo la pureza de la voz con la pandereta, me parece que eso es lo que más nos acerca a lo familiar, a lo popular, que es en definitiva de donde nace todo.

-Ayúdenos a definir cada canción del disco con una frase corta de no más de 3 palabras.

– María Toro: De marfil: Lo que perdura

Fume: Tierra

Seu Marco: Los comienzos

Kilitum: La inocencia de un niño

Unlimited: El caos

A costureira: Cocina de leña

Nos vemos en la mureta: Cotidianeidad en Rio

La otra: Fiesta

Uno: Tropicalismo

A Barata: Por todas partes

Esto es para ti: Un regalo

– Gracias por su tiempo, ¿Quiere añadir algo más para los lectores de Canción a quemarropa en su versión web?

– María Toro: Me gustaría dar las gracias a todas las personas que apoyan la música en directo, y que siguen viniendo a los conciertos a pesar de las dificultades. Gracias a todas las personas que siguen luchando por la cultura.

Foto: promocional.