La Casa de Colón dedica su tradicional altar de Día de Muertos al escritor Mario Benedetti, coincidiendo con el centenario de su nacimiento (1920-2009). El día, 2 de noviembre, a las 19:00 horas, el citado museo que gestiona la Consejería de Cultura del Cabildo, honra al poeta uruguayo con un recital de poesía y música, en el que el alumnado de la Facultad de Filología de la ULPGC realizará una lectura de poemas, acompañados por las melodías de los músicos Heriberto Cruz, Ana Cabrera y David Araña.

Un evento gratuito y con aforo limitado para el que solo quedan plazas para aquellas personas que acudan a formalizar su inscripción de modo presencial en la misma entrada del museo.

El Día de Muertos, festividad tradicional en México fruto de la diversidad cultural y encuentro de mundos a ambos lados del Atlántico, propone un diálogo con los finados, que este año, cobrará la forma de homenaje literario-musical al escritor Mario Benedetti. Este 2020 se cumplen 100 años de su nacimiento y la Casa de Colón reúne en esta ofrenda sus dos facetas más conocidas: la poesía, que se lee, se escucha y se canta. Prueba de ello son las versiones que de sus poemas hicieron cantautores como Daniel Viglieti o Joan Manuel Serrat, bandas sonaras de varias generaciones.

En esta ocasión, serán los estudiantes de la asignatura Poesía Hispanoamericana de la ULPGC, los que lean los poemas del autor uruguayo, que también contempla un recital musical sobre los textos del más versátil de los escritores continentales, a cargo de Heriberto Cruz (guitarra y voz), Ana Cabrera (voz) y David Araña (Guitarra). Una actividad dirigida y coordinada por Alicia Llarena, Catedrática de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El museo también invita a los más pequeños a vivir la muerte de una forma diferente a través de su taller familiar ‘Día de Muertos. ¡Qué viva México!’ el día 1 de noviembre, a partir de las 12:00 horas y hasta las 14:00. Así, los niños y niñas podrán visitar el altar-homenaje a Benedetti y adentrarse en la cripta del museo, donde descubrirán qué es un altar de muertos mexicano y qué elementos lo conforman. Se trata de un recorrido guiado por la colección arqueológica precolombina que culminará dando rienda suelta a la imaginación con la elaboración de máscaras de calaveritas de papel en un taller, cuyas plazas ya están agotadas.

La festividad mexicana del Día de Muertos

La fiesta del Día de Muertos es uno de los resultados del encuentro entre dos mundos, en la que no solo conviven los rituales de la tradición católica y la precolombina sino también una diversidad de manifestaciones artísticas y muestras de arte efímero que sustentan la diversidad étnica y cultural de México.

La festividad fue declarada por la Unesco Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad al ser un ejemplo de la pluralidad cultural que ha sostenido el éxito de las civilizaciones.

Los pueblos indígenas de México comparten la historia de dos tradiciones que confluyeron en el siglo XVI, dos culturas que se integraron hasta confundirse originando nuevas formas de expresión cultural que giran alrededor de la celebración del Día de Difuntos.

Como decía el escritor mexicano Octavio Paz “el culto a la vida también es el culto a la muerte”, y en este día el encuentro con la muerte es una fiesta de olores, sabores y colores para revivir a los seres queridos, cuyas almas atraen las flores, las velas, los alimentos, el incienso y las fotografías, colocadas en los altares que les rinden homenaje, a la vez que se entonan canciones para acompañarlos.